La Fabrique du clos

En Stains, en la Región Parisina, la demolición de la torres de construcción y de los muros de hormigón que datan de 1959, ha dado lugar desde hace cinco años a la reutilización in situ de este material con importantes impactos ambientales. El proyecto ha sido llevado a cabo por Seine Saint Denis Habitat y los arquitectos de Bellastock, acompañados principalmente de CSTB (Centre Scientifique et Technique du Bâtiment).

La iniciativa, con objetivos ambientales, sociales y culturales ha desembocado en la creación de prototipos como un suelo de partes de losa de hormigón, mampostería paisajística con piezas de hormigón pudiendo servir de banco o de jardinera y un local técnico con muros de hormigón. Esta iniciativa ha desembocado también en un plan de ordenación de espacios públicos y en la puesta en marcha de un centro comunitario de recuperación y de reciclaje de objetos, así como en programas de sensibilización, de formación y de creación, partiendo de la escala de barrio.

Un estudio realizado sobre 60m2 de pavimento de hormigón reutilizado a determinado una tasa de reutilización del yacimiento destinado al pavimento del 86%. Así mismo ha puesto en evidencia un plazo adicional de sólo 4 días de obra dedicados a la reutilización y un coste de 25,2€ el m2, es decir 10€ menos que un pavimento nuevo con un precio aproximado de 35,2€. Debemos destacar la importancia del trabajo in situ y del carácter experimental del proyecto.

Concrete jungle

Peerless Portland Cement Factory 1906 – Unknown photographer – Collection of Marty and Ron Chard (Public domain)

Es uno de los elementos clave del desarrollo moderno. Aunque haya permitido la construcción de una cantidad extraordinaria de viviendas, obras arquitecturales e infraestructuras, el hormigón conlleva algunos aspectos negativos.

Siendo la substancia más utilizada en el mundo después del agua, el hormigón representa un problema ambiental considerable. Conjuntamente al agua, a la arena y a los diversos agregados, el cemento Portland (compuesto de más de 75% de clínker que necesita altas temperaturas para descomponer la materia prima que la constituye) se utiliza en más del 98% de los hormigones producidos actualmente. Se considera que el clínker es responsable de hasta el 8% de las emisiones CO2 en el mundo!

Impacto importante sobre la biodiversidad, gran consumo de agua y arena, contaminación atmosférica, cantidades desorbitadas de residuos, criminalidad y corrupción forman parte del lado oscuro del hormigón.

La fuerte dependencia de nuestras sociedades al hormigón no facilita una gestión alternativa, y aún menos en un mundo donde el crecimiento demográfico, económico y urbanístico tiende a aumentar la demanda. Sin embargo, los importantes desafíos a los que nos expone la utilización del hormigón nos deberían de alentar a modificar nuestras costumbres en la construcción, los materiales o las técnicas privilegiadas… ¡Innovar, pero también preservar los edificios existentes, reciclar y reutilizar tienen que volver a ser prioritarios!

Ver sobre este tema, un proyecto interesante llevado a cabo por Bellastock con el apoyo del CSTB.


Este texto se basa en este artículo: Concrete, the most destructive material on Earth (The Guardian)

Podcast disponible aquí: Cities (The Guardian)

Información complementaria en este informe:  Chatham House (The Royal Institue for International Affairs) – Making Concrete Change