Circular economy strategies

Parece que el último año es el elegido para comenzar la transformación de la economía hacía una economía circular. La Comisión Europea presentó el pasado 25 de marzo de este año el Circular Economy Action Plan, como una de las partes importantes del Pacto Verde europeo. El plan pone el foco en sectores con un alto uso de los recursos como la construcción, donde el potencial de circularidad es elevado, y presenta una nueva estrategia para un entorno construido sostenible que promoverá medidas para mejorar la durabilidad y flexibilidad de los espacios construidos, elaborará libros digitales de los edificios, revisará el Reglamento sobre los productos de la construcción, integrará la evaluación del ciclo de vida en la contratación pública mediante la herramienta Level’s o intentará revisar los objetivos para la recuperación de materiales de construcción.

Paralelamente la Comisión Europea presentó recientemente el documento Principles for Building Design en el que se dividen los objetivos a alcanzar en diferentes grupos de agentes, usuarios, equipos de diseño, constructores, fabricantes, equipos de deconstrucción y demolición, inversores y aseguradoras y por último agentes públicos. En el apartado sobre la deconstrucción se plantea la necesidad de identificar los recursos presentes en un edificio para promover la deconstrucción selectiva.

La Estrategia Española de Economía circular queda a la espera de la evaluación de la Comisión Europea de establecer un objetivo entorno a la preparación para la reutilización. La estrategia establece, sin embargo, que la construcción es uno de los sectores de acción prioritarios y respalda las prácticas de demolición selectiva o el análisis de ciclo de vida. Más información sobre la estrategia española en este artículo de la revista Construible.

Por su parte la Estrategia de Economía Circular de Euskadi 2030 habla de manera general de la importancia de un modelo de economía que fomenta la reutilización, el reciclaje y la recuperación. Sin embargo, en el caso de la construcción se limita a mencionar la necesidad de mejorar la calidad de los estudios de gestión de los RCD o de su separación en obra, así como de la importancia del ciclo de vida en el diseño de los edificios. ¡Parece que habrá que esperar para que la reutilización y la deconstrucción selectiva sean un hecho en el territorio!

Sin embargo, algunas medidas más concretas, aunque no se aplican directamente a la reutilización de materiales de construcción, podrían ser también atribuidas a ella:

  • el objetivo de aumentar un 30% la tasa de utilización de materiales circulares;
  • la necesidad de nuevos materiales sostenibles y reemplazables;
  • la necesidad de una eco-concepción que permita la reparación o la reutilización, sobre todo de edificios;
  • poner de relieve la necesidad de la investigación, la formación, la sensibilización o la visibilidad;
  • la necesidad de algunas normas, guías o metodologías específicas, especialmente en el caso de la rehabilitación de edificios;
  • la idea de una tasa de desechos, de un mecanismos de verificación de las demoliciones selectivas o de un porcentaje de materiales reciclados a emplear;
  • la idea de puntos de colecta y de preparación a la reutilización de los residuos.

From linear to circular economy

Este esquema se inspira en un diagrama publicado por la página web de la Fundación Ellen MacArthur que tiene como objetivo acelerar la transición hacia una economía circular, y donde están disponibles informaciones sobre el tema.

Los procedimientos de la reutilización parecen pertenecer a menudo a la lógica de la economía circular. ¿Pero qué es lo que eso significa exactamente y en qué se diferencia la economía circular de la clásica economía linear? El hecho de plantearse esa pregunta, puede que la conteste en parte. En efecto, el actual modelo económico linear prioriza la extracción de materias primas, la fabricación y la venta de productos que se utilizarán para luego ser tirados. En el contexto de la escasez de materias primas y de profunda crisis ecológica, la economía circular intenta por su lado un enfoque y una gestión más sostenible de los recursos naturales, alargando la vida útil de los productos, reduciendo los desechos y reintroduciendo los recursos consumidos en el ciclo de producción. Es importante destacar que este procedimiento, aunque suele ir acompañado de una voluntad de justicia climática y social, no pone en duda la idea de crecimiento, sino que intenta desacoplar el crecimiento económico del consumo de recursos naturales.

La economía circular ha sido objeto de dos planes de acción a nivel europeo, el del 2015 y su sucesor en el 2020, consecutivo al Pacto Verde Europeo. Estos planes han sido transcritos a los diferentes niveles nacionales.

En España el gobierno acaba de aprobar (más información aquí), la Estrategia Española de Economía Circular, España Circular 2030, que presenta una serie de objetivos en ese ámbito alineándose con los objetivos europeos. En las páginas 8 y 9 podemos encontrar, con la voluntad de «una transición justa y solidaria hacia un nuevo modelo», lo que podría ser la definición de la economía circular:

« (…) se acuña el término de economía circular, concebida a partir de un ciclo de desarrollo y transformación, que avanza optimizando el uso de los recursos, fomentando la eficiencia de los sistemas productivos, promoviendo que productos, materiales y recursos permanezcan activos el mayor tiempo posible, y, paralelamente, disminuyendo la cuantía de los residuos generados. »

Ver sobre este tema la página web del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

Por su lado, el Gobierno Vasco publicó recientemente la Estrategia de Economía Circular de Euskadi 2030. En las páginas 8 y 9, podemos encontrar también una definición de la economía circular y de sus principios:

«En el nuevo modelo circular el ciclo de vida de los productos y materiales se mantiene durante el mayor tiempo posible; los residuos se reducen al mínimo; y los recursos se reintroducen repetidamente en el ciclo productivo creando valor cuando los bienes llegan al final de su vida útil. Supone pasar del «extraer, producir, usar y tirar» al «reducir, reutilizar y reciclar». En una economía circular la prevención y la reutilización son las palabras clave».

Por último, el concepto de economía circular aparece en el Código de medio ambiente francés en el 2015 (Article L110-1-1), ha sido el objecto de varias leyes y de una hoja de ruta publicada en el 2018 que presenta medidas concretas sobre este tema.

Embodied energy

La energía gris (incorporada), producida durante la extracción, fabricación e instalación de los materiales de construcción corresponde al 30% de la energía total consumida por un edificio, frente al 70% perteneciente a la energía operativa producida durante la vida útil de la edificación (para más información pinchar aquí). Las medidas puestas en marcha actualmente se centran en la mejora de la eficiencia energética de los edificios y por lo tanto en la disminución de la energía operativa. Teniendo en cuenta el aumento del espacio construido previsto para las próximas décadas, es el momento de centrarse en las medidas para la disminución de la energía gris.

La reutilización, la innovación, así como el análisis previo para la elección de materiales de bajo impacto ambiental serán indispensables en las próximas décadas. Building Transparency ha presentado recientemente una herramienta gratuita, EC3, que permite determinar el impacto de cada material, basada en informaciones extraídas de las DAP (Declaración Ambiental del Producto).

ACV

El análisis de ciclo de vida (ACV) de los materiales de construcción y de los edificios para medir su impacto ambiental se realiza en las diferentes etapas, que se distinguen de la siguiente manera: la extraccion de materias primas, la fabricación de materiales de construcción, su venta y distribución, la construcción, la ocupación del edificio y su vida útil, y por último la demolición/deconstrucción al final de su vida. Se podría realizar un trabajo específico para disminuir el impacto ambiental en cada una de estas fases. ¡La reutilización de materiales es uno de ellos!

La huella de carbono de los edificios se concentra únicamente sobre las emisiones de gases de efecto invernadero responsables del cambio climático, expresadas en equivalente de CO2.


Ver un artículo sobre el tema aquí (IHOBE, Sociedad Pública adscrita al Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco)

«The Origins of Sustainable Design»

La revista Metropolis acaba de publicar un nuevo artículo sobre los orígenes del diseño sostenible en la arquitectura en los Estados Unidos en la década de los 90, retomando la portada publicada en octubre de 2003 y el famoso título “Architects pollute”, que ponía de manifiesto la relación entre la construcción y el uso de los edificios, las emisiones de CO2 y el cambio climático.

En 2018, la construcción y el uso de los edificios representaba el 36% del consumo de energía final mundial y el 39% de las emisiones de CO2. Ver el informe de 2019 de la IEA (International Energy Agency) en el portal de BUILD UP (European Portal For Energy Efficiency in Buildings).

Para ver otros artículos de Metropolis sobre la construcción y la arquitectura sostenible, pincha aquí.

#ConstructionDeclares

Llamamiento de los arquitectos frente a la urgencia climática

Desde 2019, los profesionales del sector de la construcción del Reino Unido se han movilizado frente a la urgencia climática y ecológica. Se considera que este sector representa alrededor del 40% de las emisiones de CO2 en el mundo! Los profesionales de una veintena de países como Francia, Alemania o Bélgica se han unido a los centenares de firmantes y se comprometen a integrar las preocupaciones medioambientales a la práctica del oficio. España está todavía fuera de esta lista!