loi AGEC

En Francia, además de las nuevas posibilidades ofrecidas por el “Permis de Faire” y sus derivadas, los avances legislativos están a la orden del día, puede que hasta con un alcance más concreto sobre la reutilización.

La ley anti-gaspillage (antidesperdicio) por una economía circular, también llamada ley AGEC (2020), favorece el diagnostico de residuos hacia un diagnóstico de recursos, implementando un diagnóstico “producto-materiales-desechos”. Esta ley es aplicable no solo a las demoliciones sino también a las rehabilitaciones significativas y tiene como objetivo el aumento de la tasa de reutilización.  En efecto, el artículo 51 que modifica el Code de la construction et de l’habitation (Código técnico de la edificación), define un diagnóstico que proporciona la información necesaria relativas a los productos, los materiales y los desechos, en vista de su reutilización. El artículo 59 que modifica el Code de l’environnement (Código de evaluación y control ambiental), recomienda asegurar el recurso a materiales de reutilización o provenientes de recursos renovables en el caso de la construcción o de la renovación de edificios de encargo público. Un diagnóstico de este tipo tiene que ser realizado por profesionales que presenten garantías de competencia y seguridad. La lista de nuevas profesiones ligadas al mundo de la reutilización parece ampliarse.

Las “categorías de edificaciones” y “la naturaleza de los trabajos de demolición o rehabilitación” que son objeto de esta obligación de diagnóstico han sido precisadas recientemente por decreto (Décret nº 2021-821 du 25 juin 2021). Este recuerda además la prioridad que hay que concederle a la reutilización: el diagnostico “productos-materiales-residuos” determina la naturaleza, la cantidad, la localización y el estado de los elementos que pueden ser reutilizados. Asimismo, aportara las indicaciones sobre las posibilidades de reutilización como sobre la retirada, el almacenaje o el transporte de estos elementos. ¡El diagnostico será obligatorio a partir del 2022!


Más información sobre este tema disponible en francés en la plataforma colaborativa DÉMOCLÈS que reúne a los socios del mundo de la demolición alrededor de una lógica de prevención y de gestión de desechos, teniendo en cuenta otras vías que la del reciclaje.

También en francés, la página materiauxreemploi.com publica regularmente artículos detallados sobre temas de derecho como por ejemplo la emisión de una conferencia que detalla la aplicación práctica de estas medidas.

Exhibitions – 2

La lista de exposiciones consagradas a la reutilización es aun larga. Si la Bienal de Lugano estuvo en 2020 íntegramente dedicada a la reutilización, la Bienal de Venecia tampoco se queda fuera. El pabellón alemán presentó en 2012 la exposición Reduce, Reuse, Recycle (ver articulo sobre este tema en Archdaily). En 2018 el pabellón danés expuso el trabajo de Vandkunsten Architects que añaden una cuarta R a los tres precedentes, el de Rebeauty. El proyecto, basado en investigaciones previas, se interroga sobre la reutilización de seis materiales a través de la investigación y la construcción tamaño natural de prototipos (1:1 mock-up) pensados para ser desmontados.

2018 es tambien el año en el que Flores & Prats Arquitectes presentaron el proyecto de la sala Beckett, Assemble una instalación de baldosas de cerámica destinadas a la reutilización (The Factory Floor) y Encore Heureux y el Collectif Etc trabajan recuperando materiales de una antigua instalación (video visible arriba). Dos años antes, Alejandro Aravena utilizo más de 90t de residuos provenientes de la Bienal de Arte de 2015 (articulo sobre este tema disponible en Dezeen). También en 2016, dentro de los proyectos presentados por el pabellón español, ganador del León de Oro a la mejor participación nacional, figuran varios ejemplos de reutilización. Es el caso de la Casa Collage (Bosch.Capdeferro arquitectures) en Girona, proyecto residencial donde las piedras, las baldosas o los herrajes han sido reutilizados in situ. Es el caso también de la Nave 8b. del Matadero de Madrid (Arturo Franco) donde numerosas tejas reutilizadas conforman tabiques, dándoles un nuevo uso.

Como ejemplo de que las diferentes ediciones se suceden pero que el tema no pierde importancia, el pabellón japonés de la edición 2021 de la Bienal está dedicado este año a la reutilización, bajo el titulo Co-ownership of Action: Trajectories of Elements. El proyecto presenta elementos provenientes de la deconstruccion de una casa tradicional de madera, algunos de esos elementos habiendo sido reutilizados en una nueva configuración (ver articulo sobre este tema en Designboom). Este trabajo sobre el ensamblaje de elementos de madera se hace además eco de la reflexión sobre las construcciones de estructura de madera del pabellón de Estados Unidos o las casas Puutalo prefabricadas en madera del pabellón finlandés.


La Bienal de Arquitectura de Venecia tiene lugar en este momento del 22/05 al 21/11/2021.

El trabajo de Vandkunsten Architects sobre los prototipos y la reutilización ha dado lugar a la publicación de un informe, descargable aquí.

Exhibitions – 1

La reutilización ha estado en el punto de mira en los últimos años, ya sea gracias a las exposiciones temáticas directamente ligadas o aquellas sobre las nuevas maneras de construir en un contexto de crisis social, medioambiental y económica.

Una de las más conocidas en Francia ha sido la exposición Matière Grise, en marcha desde 2014, patrocinada por el Pavillon de l’Arsenal y cuyos comisarios eran los arquitectos de Encore Heureux. La exposición que invita a utilizar más materia gris y menos materias primas presentaba 75 proyectos de reutilización a través del mundo y hacía hincapié en el potencial de esta práctica. Más tarde la exposición se volvió itinerante y visito numerosos lugares en Francia y en el extranjero. Es el caso de Barcelona o del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) en 2017 o de Anglet en 2019.

En Bruselas, la exposicion Life under a cherry tree de los Belgas de Rotor presento en 2019 en La Loge una serie de materiales provenientes de deconstrucciones, así como una reflexión sobre la reutilización. Esta exposición daba continuación a otras presentadas en 2015 en Lieja (Deconstruction), en 2016 en Burdeos (Deconstruction) en el seno de la exposición constellation.s imaginada por arc en rêve centre d’architecture, en 2017 en Hasselt sobre la reutilización de baldosas cerámicas (Ceramic tiles), una reflexión sobre la arquitectura sostenible presentada en 2013 en la Oslo Architecture Triennale (Behind the Green Door) u otra en 2010 sobre el desgaste de los materiales (Usus/usures) protagonista del pabellón belga en la Bienal de Venecia.

Los daneses de Lendager Group presentaban en 2017 en el Danish Architecture Centre la exposición Wasteland (Artículo sobre este tema disponible en Archdaily).

El trabajo de los ingleses d’Assemble fue objeto de una exposición en 2017 en el Architekturzentrum Wien (Az W) bajo el título How We Build. El trabajo de los suizos de Baubüro in situ fue presentado en 2018 en el Swiss Architecture Museum en Basilea (S AM) dentro de la exposición Transform y recientemente ha formado parte de una exposición en Graz en la Haus Der Architektur (HDA). La exposición llamada Material Loops, agrupaba trabajos teóricos y prácticos alrededor de los materiales de reutilización. Entre ellos proyectos alemanes, austriacos o neerlandeses, como por ejemplo aquellos de Superuse Studios.


La exposición Matière Grise ha dado lugar a obra, reeditada hace poco por el Pavillon de l’Arsenal, disponible aquí.

Permis de faire

En la arquitectura, el uso de materiales de reutilización corresponde a menudo a una forma de experimentación, tanto desde un punto de vista técnico cómo creativo. El aspecto legal de estas experimentaciones puede convertirse en algunos casos en freno para la reutilización. Sobre este tema, y desde hace algunos años, las cosas empiezan a moverse en Francia.

El « Permis de Faire » (Licencia para Hacer), iniciado por el arquitecto- constructor Patrick Bouchain (ver este artículo sobre él en El País o en El Mundo), fue llevado por primera vez de manera experimental a los textos legales. El artículo n°88 de la ley LCAP (2016) autorizaba a las entidades públicas a derogar ciertas normas de construcción, fijadas por texto legal de 2017 (Décret n° 2017-1044 du 10 mai 2017) con la condición de alcanzar objetivos similares. Esto concernía sobre todo a los materiales y su reutilización.

Más tarde un nuevo texto amplió el dispositivo puesto en marcha. El artículo n°49 de la ley ESSOC (2018) introducía el « Permis d’expérimenter » (Licencia para experimentar), a través de dos ordenanzas. La primera (Ordonnance n° 2018-937 du 30 octobre 2018) extiende el dispositivo inicial a otros campos de experimentación y a todos los promotores. Una segunda ordenanza (Ordonnance n° 2020-71 du 29 janvier 2020) consolida estas experimentaciones reescribiendo el Code de la construction et de l’habitation (CCH). Con un espíritu innovador, tanto arquitectónico como técnico, la “regla de recursos” mediante el uso de las normas es sustituida por la “regla de objetivos y de resultados a alcanzar” a través del principio de solución de efectos equivalentes. El control de la operación se realiza mediante un organismo independiente. Por lo tanto, en el ámbito de la reutilización, los materiales ya no tienen que corresponder a una serie de normas cuando se exige, sino más bien deben de poder aportar resultados equivalentes a los previstos por dichas normas. Deben demostrar por otra parte el carácter innovador de dichos resultados.

La ley ELAN (2018) introducía por su parte el principio del « Permis d’innover » (Licencia para innovar), ligeramente diferente, porque se refiere a las zonas geográficas especiales de algunas grandes operaciones. Validado por las autoridades públicas, permite innovar en la construcción, así como en el urbanismo.

Aunque parezca que todas estas medidas se superponen, es importante destacar que la idea original de la Licencia para Hacer buscaba la simplificación y el interés general, y que actualemente se halla de manera muy parcial en todas estas versiones. Permiten derogar ciertas reglas, pero se instauran otras para demostrar la innovación y los efectos equivalentes. Además, resulta difícil saber en qué medida los promotores que lo deseen podrán permitirse emprender gestiones que siguen siendo complicadas y costosas. Afortunadamente el campo de la reutilización no ha esperado a la llegada de ese nuevo arsenal legislativo para adaptarse a las normas existentes e imaginar soluciones alternativas. La experiencia nos dirá si estos textos de ley han facilitado verdaderos avances. Por el momento podemos afirmar que han permitido entreabrir una nueva puerta, encarar proyectos de arquitectura de otra manera y fomentar el interés por los materiales y su reutilización.

Carbon footprint

El cálculo de la huella de carbono busca medir el impacto de una actividad humana sobre el medio ambiente a través de los gases de efecto invernadero (GEI) directos o indirectos que esta genera, siguiendo un enfoque similar al de un análisis de ciclo de vida (ACV). Estas emisiones, responsables del desajuste climático, se expresan en equivalentes CO2 (CO2-eq). Este cálculo permite sacar a la luz algunas situaciones problemáticas y encarar posibles ahorros.

Aunque no es siempre fácil de entender las cifras sobre la huella de carbono de algunos materiales o proyectos y las posibles pistas de ahorro de GEI ligados a la reutilización, es aún más complicado comprender a qué corresponden esas cantidades. Si bien el ahorro de CO2 es en cualquier caso interesante, siempre que no implique una transferencia de impacto, ¿qué representa exactamente 0,5kg de CO2 por cada ladrillo reutilizado en el proyecto REBRICK? ¿Qué representan las 25t de CO2 economizadas en la Grande Halle de Colombelles o los 500t de CO2-eq del proyecto K 118? Sin llegar a cuestionar el método de cálculo para la obtención de estos valores, nos gustaría expresar estas cantidades en términos más concretos.

La herramienta de cálculo creada por la EPA (United States Environmental Protection Agency) nos enseña que 0,5kg de CO2 equivalen a aproximadamente 2km en coche o a 60 recargas de smartphone. Otra herramienta de cálculo desarrollada por la ADEME (Agence de la transition écologique) en Francia llamada monconvertisseurco2 nos muestra que 25t de CO2 representan 245 000km en avión por pasajero, es decir alrededor de 6 vueltas a la tierra, y que 500t de CO2-eq corresponden a un total de 70 años de calefacción de una vivienda media.

Quienes quieran evaluar su huella de carbono y plantearse posibles medidas de ahorro, pueden acceder aquí, o aquí. Eurostat señala que la huella de carbono anual por habitante europeo se eleva a 7t de CO2, en disminución respecto a los años precedentes!

Assemble – 2

La experiencia de la producción de baldosas artesanales de hormigón presentada en la primera parte del articulo no es la única de este tipo desarrollada por Assemble.  En el seno del Granby Workshop en Liverpool, el colectivo lleva a cabo numerosos proyectos y experimentaciones en colaboración con artistas y artesanos locales y habitantes del barrio. Esta empresa social instruye sobre la fabricación de productos artesanales e incentiva el empleo y la creatividad. Forma parte de un proyecto comunitario de rehabilitación del distrito de Granby, Granby Four Streets, fuertemente dañado por las demoliciones en las que sobrevivieron cuatro calles de casas medianeras de la época victoriana. El proyecto está desarrollado por los habitantes mediante un Community Land Trust, el Granby Four Streets CLT, y su objetivo es facilitar a los habitantes algunas de las casas abandonadas. En este contexto, Assemble participó en la transformación de dos inmuebles de vivienda en un jardín de invierno compartido (Granby Winter Garden), en la remodelación de varias casas (10 Houses on Cairns Street), así como en la creación del Granby Workshop.

Los primeros productos realizados por el Granby Workshop fueron destinados a las casas en proceso de renovación: azulejos de baño, pomos de puertas, mantos de chimenea… Otros fueron puestos en venta en la página del taller y los beneficios fueron utilizados en las reconstrucciones. Con un enfoque a medio camino entre la reutilización y el reciclaje, los materiales utilizados son locales y principalmente provenientes de inmuebles de vivienda abandonados. Los pedazos de ladrillo, de pizarras o de piedras fueron moldeados con arena y cemento, pulidos y luego transformados en un conjunto de objetos. Los ladrillos y los pedazos de madera sirvieron además a la creación de motivos para telas.

Esta serie de experiencias llevó a Assemble y al Granby Workshop a la producción de azulejos y baldosas para el pabellón central de la Bienal de Arquitectura de Venecia (16a Exposición Internacional de Arquitectura) en 2018. La instalación de miles de baldosas de cerámicas artesanales se presentó bajo el nombre de The Factory Floor. El método de fabricación de las baldosas reinvento una técnica tradicional (encaustic clay tiles): las baldosas de arcilla no estaban esmaltadas y el color y el motivo visibles en la superficie estaban formados en la masa, combinando aleatoriamente pedazos de arcilla de diferentes colores en un molde a alta presión. Este método los vuelve extremadamente resistentes, pudiendo utilizarlos en los muros o suelos, en interior como en exterior, y facilita su desmontaje y reutilización, como fue el caso al final de la Bienal. Las baldosas fueron desmontadas y reutilizadas en un jardín abierto al público en Venecia (Laguna Viva).

La atracción de Assemble por la fabricación artesanal de objetos y materiales que forman nuestro entorno construido está visible a través de numerosos proyectos y exposiciones. La «simpatía de las cosas», copiando el título del documental radiofónico presentado por el colectivo y producido por la BBC (The Sympathy of Things), el apego por el trabajo y la herencia social y cultural que representan, puede que sea una de las claves que nos permitirá salir del circulo vicioso del usar y tirar, llevándonos a su conservación y a su reutilización!

Assemble – 1

Colectivo inglés que se define a sí mismo a medio camino entre el arte, el diseño y la arquitectura, para Assemble la reutilización no es necesariamente su principal preocupación. Sin embargo, es una herramienta importante al servicio de la práctica social, cooperativa y democrática donde la investigación, la autoconstrucción y la formación junto a las técnicas artesanales y tradicionales ostentan un lugar privilegiado.

Fundado en 2010 para llevar a cabo un primer proyecto, manifiestan desde el principio su interés por una reutilización concreta, la de los propios edificios. El proyecto The Cineroleum ocupa una estación de servicio londinense en desuso como una reflexión sobre el destino de estas infraestructuras en el Reino Unido. El lugar fue transformado en un cine efímero, una especie de prototipo experimental rodeado de una membrana que baja y sube a estilo de un telón de escenario. En él se reutilizaron numerosos materiales: mesas y sillas de escuela de formica, tablas de andamios para realizar los asientos plegables… Autoconstruido por varios voluntarios con la ayuda de guías prácticas redactadas durante el proyecto, The Cineroleum es la celebración de la experiencia social tanto del cine como del proceso de experimentación hacía la transformación del lugar.

Más tarde, Assemble llevará a cabo otros proyectos de gran carácter social y cultural, a menudo efímeros y donde la reutilización sigue jugando un papel importante. En Londres el OTO Project Space es un espacio polivalente ligado a la sala de música Cafe OTO. Situado en una parcela abandonada, la construcción fue realizada mayormente con los escombros presentes en el lugar. Los cascotes de demolición se utilizaronn como materia prima, juntándolos con la tierra y los escombros en sacos, comprimidos por los voluntarios para obtener nuevos elementos constructivos que se unían como si fuera mampuesto. El revestimiento, también realizado a base de escombros, y la cubierta de madera completaban el conjunto. Este modo constructivo, más cercano al reciclaje que a la reutilización propiamente dicha, marca una fuerte voluntad de utilización de materiales locales y de reducción de desechos, revisitando la tradición inglesa de fabricación de ladrillos a base de arcilla.

Otra característica de estos proyectos efímeros es la redistribución de los elementos que los constituyen. Las técnicas de montaje permiten a menudo la reutilización posterior. Es el caso de los bloques de madera que conforman la fachada del proyecto Folly for a Flyover, reutilizadas para crear nuevos espacios de juego y de plantaciones de una escuela primaria. Es también el caso del proyecto Yardhouse que integra su futuro desmontaje desde la concepción. Construido por Assemble en el seno de los Sugarhouse Studios, une experiencia arquitectural y urbanística temporal y transitoria llevada a cabo en colaboración con la London Legacy Development Corporation, la Yardhouse agrupaba una serie de talleres alrededor de un gran espacio común. El edificio de estructura de madera revestida de paneles aislantes tenía una fachada principal cubierta de baldosas de hormigón coloreadas realizadas a mano in situ. El edificio fue desmontado cuando los Sugarhouse Studios fueron reubicados en el lugar de una nueva ocupación temporal (Sugarhouse Studios Bermondsey). La elección de los materiales, así como su puesta en obra han permitido una disminución de los costes y su futura reutilización. La Yardhouse está todavía a la espera de ser reconstruida.

A través de estas experimentaciones realizadas a partir de multitud de prácticas, aunque Assemble no profesionaliza la reutilización, tampoco cae en el exceso de estetización a ultranza del bricolaje. El colectivo solo hace uso de la reutilización cuando cumple un propósito acorde con sus valores.

#DEF – urban mining

El término urban mining se utiliza para designar el proceso de recuperación de materias primas provenientes de desechos. Principalmente se refiere a la extracción de metales presentes en los residuos de los aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), pero puede ser utilizado en otros sectores, como es el caso del sector de la construcción. Aunque esté mayormente asociado al reciclaje, puede también aplicarse a la reutilización. En este caso, ya no sería una busqueda de la materia prima y el urban mining se convierte en un proceso de identificación y más tarde de recuperación de elementos a reutilizar, provenientes del espacio construido y principalmente de los edificios de nuestras ciudades. El concepto reagrupa las intervenciones de inventario, de deconstrucción o de almacenaje.

Siendo una noción importante dentro del concepto de la economía circular, el urban mining permite reducir el consumo de materias primas limitando las emisiones ligadas a su extracción, así como la cantidad de residuos que producimos. Asimismo, pone en evidencia el papel que juegan las ciudades como fuente de materiales de reutilización de proximidad (circuito corto).

En una lógica de analogía minera, se utiliza el término yacimiento para designar los elementos potencialmente reutilizables, identificados por ciertas características propias y reagrupadas en uno o varios lugares. Siguiendo una lógica ligeramente diferente, se habla también de un banco de materiales. En este caso, los materiales no son percibidos como elementos a recuperar y valorizar, sino como parte de un proceso de construcción que integra la reutilización, caracterizándolos e identificándolos claramente desde la concepción. Eso ocurre, por ejemplo, cuando el sistema constructivo de los edificios integra una futura deconstrucción.

K 118

Otro proyecto del que se han hecho cargo los arquitectos suizos de Baubüro in situ, es la transformación en talleres y espacios de trabajo de una antigua fábrica, el Kopfbau 118 en la Lagerplatzareal en Winterthur, proyecto en proceso de realización, en el que se han añadido tres pisos a la estructura existente. Los talleres, accesibles en ascensor o a partir de una escalera exterior, se distribuyen en las diferentes plantas alrededor de una cocina común y están compuestos de sanitarios y de galerías. Como en el caso de la Lysbüchelareal, los arquitectos han aplicado el principio del urban mining (minería urbana) para poder realizar esta extensión con materiales reutilizados, sin que esto afecte al presupuesto del proyecto. Estos materiales representan el 58% del volumen en m³ del conjunto de los materiales potencialmente reutilizables en el proyecto. Esta práctica, en comparación al uso de materiales nuevos, ha contribuido a la disminución del 55% de las emisiones de gas invernadero, 500 t de equivalente de CO2!

La búsqueda de materiales en diferentes obras a través de Suiza o siguiendo de cerca la concesión de permisos de demolición, ha sido una autentica “caza del tesoro” que ha concluido con el almacenaje de los elementos descubiertos. Estos fueron medidos e inventariados con la ayuda de un número de identificación y de un “pasaporte de almacenaje” que reagrupaba las informaciones permitiendo su futura integración en el proyecto. Este trabajo de documentación se acompaña de tramites a menudo costosos con el objetivo de satisfacer las normas en vigor, como en el caso del añadido de vidrio de doble acristalamiento a las ventanas de reutilización. La flexibilidad de las autoridades competentes ha facilitado la obtención del permiso de construcción cuando las características de algunos elementos, como el color de las futuras fachadas, aún no se conocía.

La pieza maestra de estos elementos de reutilización, la estructura de acero de las nuevas plantas proviene del antiguo centro de distribución de la Lysbücherareal en Basilea. Su forma rectangular no correspondía al edificio trapezoidal existente, problema que fue resuelto mediante un voladizo. La estructura de acero ha sido recubierta de hormigón para adaptarse a la normativa vigente contra incendios. Sin embargo, las conexiones entre los diferentes elementos metálicos han sido recubiertas de mortero para facilitar su futuro desmontaje y una posible reutilización. En el proyecto se ha recurrido a otras prácticas sostenibles complementarias a la reutilización: el reciclaje, por ejemplo, en los muros de hormigón reciclado adaptados a la normativa sísmica, o las técnicas tradicionales de utilización de materiales naturales. Aunque la envolvente exterior del edificio está en mayor parte constituida de ventanas y de chapas metálicas de reutilización, se ha utilizado una estructura secundaria de madera aislada con paja y recubierta de tierra para enmarcar las ventanas.

El Proyecto de Baubüro in situ ha permitido la colaboración con una veintena de estudiantes de la Fachhochschule de Zúrich (ZHAW), una Universidad de Ciencias Aplicadas situada en Winterthur. Los alumnos tenían que imaginar un proyecto para el futuro K 118 con una serie de materiales de reutilización y además participaron en el proceso de urban mining. Su trabajo, así como el de Baubüro in situ, ha contribuido a la exposición “Transform” en 2018 en el Museo Suizo de Arquitectura en Basilea (S AM), presentado bajo el título “Bauteilrecycling” en el departamento de arquitectura de la ZHAW en 2019. La exposición destaca el proceso de urban mining llevado a cabo por los arquitectos, exponiendo una serie de materiales de reutilización, así como un modelo a escala de la futura fachada del edificio.

A continuación, una lista de los materiales de reutilización utilizados en el proyecto:

  • Una estructura metálica de acero de varias plantas proveniente de un antiguo centro de distribución de Basilea de unos quince años de antigüedad;
  • Persianas, lucernas y ventanas (Winterthur y Zúrich);
  • Chapas rojas metálicas trapezoidales de aluminio utilizadas en la fachada y provenientes de una antigua imprenta (Winterthur);
  • Una escalera exterior de acero proveniente de un antiguo inmueble de oficinas (Zúrich) y barandillas de escalera;
  • Baldosas de pavimento de granito provenientes de un edificio de oficinas (Zúrich) utilizadas en las galerías;
  • Diversas puertas, de las cuales una puerta masiva de vidrio y aluminio (Zúrich) utilizada en la entrada principal;
  • Suelos de madera (Winterthur) y tablas de madera masiva, cepilladas y utilizadas como tabiques;
  • Una instalación fotovoltaica de unos diez años de antigüedad;
  • Radiadores;
  • Ladrillos y bloques de diferentes dimensiones;
  • Instalaciones y elementos sanitarios;
  • Armarios.

Este texto se basa sobre todo en dos artículos publicados en alemán, en los periódicos Der Landbote en mayo de 2020 y Baublatt en julio de 2020, y disponibles en la página de Baubüro in situ así como en un artículo publicado en la revista suiza Tracés, disponible en el espacio numérico para la cultura de la construcción llamado espazium.ch

Sala Beckett

En Barcelona, el estudio de arquitectura Flores & Prats Arquitectes, es el autor de la rehabilitación de la antigua sede de la Cooperativa de Consumo Pau i Justicia, transformada en la nueva Sala Beckett (Fundació Sala Beckett / Obrador Internacional de Dramatúrgia). La cooperativa, inaugurada en 1924 y abandonada en los años noventa, contaba con una escuela, una tienda, un bar y un teatro que funcionaban de manera independiente. El nuevo programa, que cuenta con una escuela teatral, espacios de representación y un bar, busca la interacción entre los diferentes usos, mediante un vestíbulo con nuevas entradas de luz que conecta los diferentes niveles y donde se cruzan alumnos, profesorado, artistas, público y vecinos del barrio.

Los arquitectos describen la primera visita al edificio como un viaje al pasado. Realizaron un exhaustivo inventario, más de cien planos con dibujos a diferentes escalas, de los restos de la cooperativa que permanecían en el lugar como las carpinterías, los revestimientos de suelo y los rosetones de techo. Estos dibujos permitieron visibilizar cada elemento, destacando los detalles, el estado y el tamaño de cada uno, dando valor a la herencia recibida. Decidieron mantener los amplios espacios existentes del edificio con su estructura en la medida de lo posible y los elementos más pequeños inventariados previamente. De esta manera conviven el pasado de la antigua Cooperativa, las huellas del abandono y las adaptaciones necesarias para el nuevo programa de usos.

Los elementos inventariados fueron reutilizados in situ, en su función precedente, aunque en la mayoría de los casos en otra parte del edificio, debido a la necesidad de adaptarlo a la normativa actual, a las modificaciones estructurales y a la nueva implantación del programa, convirtiendo el trabajo de los arquitectos en un collage. Algunos elementos estructurales, los acabados nuevos y parte del mobiliario fueron incorporados a los elementos y espacios existentes.

En el apartado de las carpinterías se reutilizaron un 90% de las puertas y ventanas, la mayoría de ellas siendo adaptadas o reparadas. Tuvieron que modificar la altura de algunas puertas debido al recrecimiento del nivel del suelo para reforzarlo, y algunas ventanas recibieron un doble acristalamiento. Las modificaciones y reparaciones se llevaron a cabo in situ evitando así el transporte. Además, se reutilizaron una escalera y varias barandillas también adaptadas para su recolocación.

En origen, cada espacio de la antigua cooperativa tenía un revestimiento de suelo con un tipo de baldosa hidráulica diferente. Debido a la necesidad de utilizar revestimientos más acordes con los espacios de ensayo e interpretación, el revestimiento de baldosa fue reubicado en otras zonas del edificio creando nuevas combinaciones. A la hora de desmontar las baldosas, se perdió un 20%, cantidad que se tomó en cuenta en el momento de diseñar la nueva implantación.

Además, se salvaron tres rosetones del techo del antiguo teatro, que se utilizaron como elementos decorativos murales. Los rosetones existentes en otras partes del edificio fueron conservados en su ubicación precedente utilizándolos como bocas de salida del sistema de climatización.

Antes de empezar las obras, el equipo de la Sala Beckett realizó una ocupación efímera de la primera planta del edificio. Siguiendo la misma lógica del proyecto, se realizó un inventario del mobiliario de la antigua sede con el fin de reutilizarlo en la cooperativa. Esta ocupación temporal y transitoria puso a prueba el nuevo programa de usos y su incorporación al edificio, a la vez que permitió la adopción por parte del equipo, de los alumnos y del público, del edificio y de los elementos que iban a ser reutilizados. Posteriormente se llevó a cabo un proyecto cultural y teatral para recordar la memoria del edificio convirtiéndolo en escenario. La actuación teatral recorrió así el espacio y el tiempo tal y como lo hizo la arquitectura a través de los inventarios y de la reutilización. 

A continuación, encontrarán la lista no exhaustiva de algunos elementos que fueron reutilizados (fuente Flores & Prats y Opalis):     

  • 200 m² de acabados murales y de suelo, desmontados, limpiados y recolocados in situ;
  • 44 puertas de madera, limpiadas y adaptadas in situ;
  • 35 perfiles de ventanas de madera, limpiados y adaptados in situ;
  • 1 escalera;
  • varias barandillas;
  • 3 rosetones reutilizados como elementos decorativos murales.

Este artículo se basa en parte en el libro Sala Beckett – Centro Internacional de Dramaturgia y en la serie documental Escala 1:5.