HArquitectes

El estudio de arquitectura catalán HArquitectes ya había demostrado su interés por la conservación del patrimonio a través de la puesta en valor del envejecimiento de los materiales y de los estratos que éstos constituyen, como testigos de las diferentes épocas de la vida de un edificio. Fue el caso durante la creación de dos centros cívicos en Barcelona: integración de partes de la fachada existente en el Centre cívic Cristalleries Planell (2010-2016), y en segundo lugar, de fachadas, medianeras y algunos elementos estructurales en el Centre cívic Lleialtat Santsenca (2012-2017). Fue más adelante cuando se centró por completo en la reutilización de los materiales.

En primer lugar, ocurrió con el proyecto de la Casa 1413 (2014-2017), cuyos muros de carga, construidos mediante una técnica híbrida, mezclando tapial y mampostería ciclópea, integran piedras provenientes del antiguo muro perimetral de la finca donde se construyó el nuevo edificio. Más recientemente, en un proyecto de viviendas sociales en Palma de Mallorca, Habitatges socials 2104 (2021-2025), cabe destacar de nuevo la reutilización de la piedra, de una manera muy particular. Construido por encargo del Instituto Balear de la Vivienda (IBAVI), este conjunto de viviendas, destinadas principalmente a personas mayores, encaja perfectamente con la filosofía del promotor. En efecto, el IBAVI, a través de múltiples proyectos (como lo comentamos aquí), promueve la utilización de recursos locales, entre ellos, la posidonia o la piedra marés (nombre local con el que se conoce una arenisca típica de las islas Baleares), y también de materiales de segunda mano, siguiendo una lógica de urban mining. En el caso del proyecto de HArquitectes, cuya construcción se acabó en 2025, la piedra marés es la protagonista, aunque, ¡proveniente de la reutilización!

En el solar que tenía que ocupar el nuevo edificio se alzaba una antigua estructura a punto de ser demolida. Sin embargo, buena parte de sus materiales se reutilizaron in situ: la piedra marés, aunque también elementos de cubierta, cerámica u hormigón. Una vez seleccionados los materiales utilizables, se reutilizaron de dos maneras distintas. Primero, se integraron los elementos cerámicos y de hormigón en los cimientos y muros de la planta baja semisoterrada: se utilizaron 140 m³ de escombros. Este proceso que quizás se asemeja más bien al reciclaje, se complementó con un segundo procedimiento: la fabricación de alrededor de 3000 bloques de hormigón ciclópeo que integran la piedra marés, alcanzando un volumen de aproximadamente 160 m³. Los agregados de marés representan un 40% del volumen de los bloques, también compuestos por cal y cemento. Estos agregados pueden presentarse en forma de escombros grandes de hasta 30 cm, de grava o de arena. El proceso de fabricación paso por el recorte de una losa en bloques de diferentes tamaños.

Estos bloques son constituyentes de los muros de carga y de los tabiques de las viviendas, y permanecen visibles. El marés se convirtió por lo tanto en uno de los protagonistas del proyecto al inscribir este último en su contexto tanto geográfico como histórico. Los pasillos exteriores, que dan acceso a las viviendas, y los acabados de madera no alteran esa lectura de un edificio que parece sumamente coherente. Si bien el proceso de fabricación de hormigón ciclópeo que integra los escombros de un derribo no es nuevo, su utilización in situ y la coherencia en la aparente simplicidad de su implementación lo convierten en un modelo en su género. De hecho, el proyecto se expuso en el pabellón español de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025. Una vez más, la naturaleza circular del enfoque y el uso de recursos locales a través de la reutilización, estaban perfectamente acordes con el espíritu del pabellón.

Loggia Baseliana

El proyecto Loggia Baseliana fue construido dentro de la primera Architekturwoche Basel (AWB) en 2022, la bienal de arquitectura de la ciudad de Basilea en Suiza. La oficina de arquitectura y diseño isla, con sede en Mallorca y fundada por Marta Colón de Carvajal y Juan Palencia, es la autora de este pabellón que pretendía ser tanto un paseo urbano cubierto como un lugar de encuentro para acoger algunos de los eventos de la bienal. Además, fue un demostrador de arquitectura circular, ya que se realizó completamente con materiales de reutilización.

Los arquitectos tuvieron acceso a un catálogo realizado en colaboración con los expertos en reutilización de Zirkular, que recogía un conjunto de materiales procedentes de obras de rehabilitación o demoliciones de la región de Basilea. Se les confió la tarea de aprovechar este catálogo para la realización del pabellón. Esta limitación particular obligó a los arquitectos a trabajar de manera diferente, a utilizar un stock predefinido de materiales para reutilizar. El aspecto definitivo de la construcción efímera está, por tanto, en gran medida ligado a los materiales descubiertos por los autores del catálogo, tan variados como chapas o rejillas metálicas, puertas o ventanas, elementos de madera, losas de piedra, hormigón o incluso tubos de cartón.

El pabellón creado por isla, alineado a lo largo de sus 50m a las vías de tren de una antigua zona industrial, se dividió en cinco unidades, cada una de las cuales recurrió a diferentes materiales y soluciones constructivas. Las estructuras sucesivas hechas de diferentes tipos de madera, tubos de cartón o perfiles metálicos, se acompañaron de techos hechos de chapa metálica. El conjunto estaba formado por un suelo y un largo banco de madera, éste último constituido también por tubos o rejillas de acero.

Este demostrador de las posibilidades que ofrece la reutilización, llevó a los arquitectos de isla a presentar su trabajo en el pabellón español de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025, que cuestionaba el uso de recursos locales y de baja huella de carbono, dos características que poseen, en este caso, los materiales procedentes de la reutilización.

Construire – 2

En Boulogne-sur-Mer, la agencia CONSTRUIRE intervendrá en viviendas sociales, constituidas de pequeñas casas. En lugar de derruirlas, la ciudad decidió rehabilitarlas con fondos propios. La arquitecta Sophie Ricard intentó, viviendo en el barrio durante dos años, adaptar la rehabilitación de las casas a las situaciones individuales de cada habitante. Su trabajo comenzó con el diseño de un pequeño jardín, como manera de integrarse en el barrio y de encontrarse con los vecinos, empezando con los niños. Extraerán de entre los desechos de las obras colindantes para acondicionar invernaderos o un camino a través del jardín. Si bien la falta de medios ha llevado a esta solución, no ha sido difícil de aceptarla, ya que en el barrio varios habitantes tienen experiencia en la recuperación ya que trabajan como chatarreros. La obra, abierta a todos, debutó con el aislamiento exterior de las casas y continuó con la intervención en el interior. El área de la obra (la cité chantier), acondicionada en la casa contigua a la vivienda puesta a disposición de la arquitecta, se convertirá en lugar de encuentro. los obreros comían alrededor de una mesa fabricada con madera de palet por los niños del barrio. El largo diagnóstico y el tratamiento personalizado acordado a las diferentes casas desembocó en la redacción de sesenta licitaciones diferentes. El trabajo realizado sobre el color dará visibilidad a este enfoque individualizado.

Otro proyecto, realizado en Tourcoing, da continuidad a la idea de “reparar en lugar de reconstruir”. Todo ello manteniendo la presencia de los arquitectos en el lugar de la intervención, así como planteando un enfoque individualizado del trabajo a realizar en cada casa. Se trata de casa obreras de ladrillo, cuya demolición se evitó gracias al trabajo de la asociación Rase pas mon quartier. Aquí también habrá que unir las diferentes categorías de habitantes en torno a un mismo proyecto, crear “comunidad”, pero también “la diferenciación”. El taller eléctrico, un espacio sociocultural, será un punto de encuentro y servirá de permanencia arquitectónica. Más concretamente, el trabajo sobre el aislamiento y el revestimiento va acompañado de una reforma interna de las viviendas. Se pone en marcha una red de reutilización a escala del barrio para pequeños elementos como las baldosas. En efecto, las baldosas de cemento constituyen una parte esencial de la identidad de estas casas obreras. En una entrevista realizada para la obra “Matière Grise”, Patrick Bouchain detallaba lo siguiente sobre la red de reutilización: “Por lo tanto, se creó una casa-tienda en la que se puso todo lo que se desmontaba de otras viviendas. Sirvió para los contratistas, pero también para cualquier persona del barrio que podía venir a buscar en este lugar un grifo, un interruptor, un azulejo, una pieza de parquet, una contraventana, una ventana…”

En ambos casos, se trata de “construir de otra manera”, no trabajar para un habitante “medio” que vive en una vivienda “normalizada”, ni de “aplicar ciegamente modelos y estándares preestablecidos”. La consideración de las particularidades de cada uno es lo que ha permitido añadir a los diferentes proyectos esta segunda capa cultural y social de la que habla también Patrick Bouchain. Y la elección de la reutilización para acompañar este enfoque parece obvia. Reutilizar requiere un enfoque también específico, dependiente de cada material procedente de un stock heterogéneo. Pero ya sea la reutilización y el bricolaje que acompaña el trabajo de los obreros en Boulogne-sur-Mer o la red de reutilización establecida en Tourcoing, reutilizar no se convierte en el pretexto para cualquier gesto arquitectónico desconectado. En primer lugar, es una forma lógica de acompañar un proceso. Y la flexibilidad del enfoque de los arquitectos a veces se convierte también en flexibilidad en el diseño de futuras viviendas. Es el caso de las viviendas evolutivas de Beaumont, pequeño municipio rural, donde algunas partes de los edificios pueden ser acondicionados o transformados libremente por los habitantes, en un proceso que recuerda al de la agencia Elemental de Chile. El caso por caso se convierte en un elemento clave que favorece la autoconstrucción así como una posible reutilización a la escala de una vivienda. Este último proyecto como los dos precedentes, aunque no quieran ser demostradores de la reutilización como tal, se esfuerzan sin embargo, cada uno a su manera, de defender una concepción diferente de la arquitectura, ¡la misma que hará posible una futura generalización de la reutilización!


Los diferentes proyectos (Boulogne-sur-Mer, Tourcoing, Beaumont) descritos brevemente en este artículos, se explican con más detalle de manera más completa en la obra colectiva “Pas de toit sans toi”, publicado bajo la dirección de Patrick Bouchain en 2016 en Actes Sud, dentro de la colección L’Impensé. Las otras informaciones provienen de la entrevista realizada a Patrick Bouchain y reproducida en la obra “Matière Grise”, publicada en 2014 por el Pavillon de l’Arsenal bajo la dirección de Encore Heureux.

Construire – 1

El arquitecto francés Patrick Bouchain, del que ya os hemos hablado antes, se le conoce también por trabajar en la reconversión de edificios industriales en espacios culturales. El taller de arquitectura CONSTRUIRE, que fundó junto a Loïc Julienne, no se limita solo a estos proyectos. Sin embargo, son una parte importante de su trayectoria arquitectónica, que propone una visión anticonformista de la arquitectura. Su práctica se centra ante todo en el momento crucial de la fase de obra, haciendo participar a los diferentes profesionales en la evolución del proyecto e integrando una lógica de reutilización.

La primera reutilización es la de los propios edificios o de su estructura. Es el caso del Lieu Unique en Nantes, que ocupa los muros de la antigua fábrica LU para hacer un centro cultural, incluyendo una sala de espectáculos, espacios de exposición, un restaurante… El cambio del programa inicial de rehabilitación ha permitido, realizando lo estrictamente mínimo, reducir el presupuesto necesario. Estas intervenciones mínimas, dejan a la vista las diferentes etapas de la historia del lugar, la fábrica, el edificio abandonado y el centro cultural. El aspecto experimental del proyecto, la importancia de la obra, que se convierte en un verdadero acto cultural y en la que participan una multitud de actores, especialmente a través de una cabaña de obras, lugar de encuentro y documentación, le dará una verdadera dimensión pedagógica. La reutilización, llevada a cabo en la obra toma a su vez esta dimensión pedagógica, además de política, simbólica o estética, o simplemente de sentido común: reutilizar lo que se pueda, y preservar lo que ya sirve.

Algunos materiales reutilizados provienen del mismo edificio. Se trata por ejemplo de las placas de acero que formaban parte del suelo de la fábrica, donde las trazas de la antigua actividad del lugar están todavía visibles, de una mesa de oficina o de una escalera de emergencia proveniente de una anterior restructuración, o de los ladrillos recuperados en demoliciones parciales. A esta reutilización in situ hay que añadirle la de los restos de estas mismas demoliciones para crear una terraza en el borde del edificio. Además, se hizo un llamamiento a los artesanos que participaron en el proyecto para que aportaran materiales que pudieran ser reutilizados. Muchos son restos, de excedentes o son materiales desclasificados porque se consideran no conformes. Profesionales externos a la obra acabaron también contribuyendo en esta búsqueda de materiales. Piezas de madera proveniente de barcos que iban a ir al desguace, así como madera de demolición recubren la pasarela que forma el perímetro de la sala de espectáculo. La barra y las sillas del restaurante proceden de donaciones. Detrás del edificio y de la sala de espectáculos, se creó el Grenier su Siècle, una colección monumental donde se guardan en recipientes metálicos sellados objetos donados por los habitantes. Este espacio cerrado está destinado a ser abierto en 2100, es decir, un siglo después de su creación. Los toneles o las cajas metálicas que contienen los objetos son también donaciones. El vidrio que reviste la fachada del Grenier du Siècle es también reutilizada. Las diferentes piezas utilizadas habían sido anteriormente rechazadas por la reglamentación. Para poder integrar estos materiales, la fachada y el patchwork de vidrio de reutilización han sido declarados obras de arte. Barriles cortados por herreros malienses especializados en el reciclaje de nuestros desechos se integraron en el techo de la sala de espectáculos como aislamiento acústico. Para poder traerlos a Francia, del mismo modo que la fachada de vidrio, tuvieron que ser denominados obras de arte. Tablas hechas con los restos de madera restante de la fabricación de piraguas y cosidos entre ellos por los mismos artesanos formaron parte del proyecto, a modo de paneles para el restaurante.

Siguiendo la misma lógica, el estudio llevará a cabo otros proyectos de reconversión de antiguos edificios industriales, como Le Magasin en Grenoble, La Condition Publique en Roubaix o Le Channel en Calais. Patrick Bouchain y el estudio CONSTRUIRE se dedican a su vez a la construcción de edificios nuevos, sin dejar de lado su interés por la reutilización. Así, en la Academie Fratellini en Saint-Denis, un centro de arte y de formación en artes circenses, se recuperó madera procedente de los jardines del castillo de Versailles, donde numerosos árboles habían caído debido a una tormenta. La madera se integró prácticamente en la estructura de las gradas de la sala de espectáculos, sobredimensionando las secciones de la madera inicialmente previstas. El revestimiento exterior se realizó mediante chapas metálicas onduladas provenientes de un centro comercial donde fueron rechazadas porque el color era no conforme. Estas fueron solapadas para esconder los agujeros de la colocación inicial. Además se pintaron parcialmente para evitar que se roñaran en las zonas de corte. La reutilización y la colocación por solape llevados a cabo, así como las líneas de pintura antióxido, dan lugar a un ensamblaje aleatorio y componen la peculiaridad del proyecto.

Patrick Bouchain y Loïc Julienne participaron además, junto con Sonia Vu y ConstructLab, en la construcción de una sala de fiestas para una Universidad Popular en Argentan. Esta, denominada Le Manable, está realizada principalmente de materiales de recuperación. Otros proyectos del estudio, aunque no estén realizados necesariamente con materiales procedentes de la reutilización, dado su carácter efímero o móvil, integran o incitan a la deconstrucción y la reutilización. Es el caso de los museos itinerantes o efímeros, como el Centre Pompidou Mobile, que ha viajado entre varias ciudades francesas, o como las Étincelles du Palais de la découverte, una versión temporal – destinada a ser reutilizada- de un museo parisino, actualmente en obras. Es el caso también de salas de espectáculos bajo carpa, como La Volière, Le Centaure o Le Caravansérail.


Algunos proyectos (Le Lieu Unique, L’Académie Fratellini) descritos en este artículo, se describen de manera más concisa en las obras “Le Lieu Unique –Le chantier, un acte culturel / Nantes” de Christophe Catsaros, publicado bajo la dirección de Patrick Bouchain en 2006 de la mano de Actes Sud, dentro de la colección L’impensé, así como “L’Académie Fratellini – Le cirque de plain-pied / Saint-Denis” de Coline Serreau et Charlotte Erlih, publicado en 2008 dentro de la misma editorial y colección. Otra información proviene de la entrevista realizada a Patrick Bouchain y reproducida en el libro “Matière Grise”, publicado en 2014 por el Pavillon de l’Arsenal bajo la dirección de Encore Heureux.

Recetas Urbanas: Cañada Real

A través de este blog hemos intentado poner en evidencia el hecho de que la reutilización de los materiales de construcción, sólo tendrá sentido si se acompaña de un profundo cambio en nuestra manera de encarar la arquitectura y la construcción en general. A este respecto, los proyectos llevados a cabo por Recetas Urbanas, hacen de la reutilización una herramienta al servicio en primer lugar de los valores que defienden, más que un objetivo en sí mismo. El proyecto del centro socio-comunitario de la Cañada Real, inaugurado en 2019, ilustra este aspecto del trabajo de los arquitectos. Más de la mitad de los materiales utilizados son de reutilización y un video publicado en 2020 da testimonio de la implicación de la comunidad local y es un buen recordatorio de que los proyectos de arquitectura deben ser ante todo proyectos sociales.

La Cañada Real es el nombre dado a una serie de construcciones ilegales, instaladas a lo largo del trazado de una antigua carretera de trashumancia (la Cañada Real Galiana) que atraviesa la Comunidad de Madrid. Esta calle de varios kilómetros de largo alberga una población creciente en condiciones precarias. El centro socio-comunitario responde, en parte, a la necesidad acuciante de infraestructuras. Promovido por el Ayuntamiento de Madrid a través de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo, el proyecto cuenta inicialmente con muy pocas cláusulas sociales. Son los arquitectos de Recetas Urbanas los que harán de ello una verdadera experiencia de participación ciudadana, fruto de un trabajo de puerta a puerta y de visita de las viviendas, de diferentes centros educativos y asociaciones o entidades sociales, así como de un centro penitenciario, para conocer a los habitantes. Además de los miembros de la comunidad, en este proyecto de autoconstrucción participan numerosos voluntarios procedentes de universidades, entre otros. De esta manera se prefabrican los elementos y los módulos (suelos, paredes, ventanas, cerchas, cubierta) en diferentes puntos de Madrid, que después se ensamblan en su ubicación final. El trabajo voluntario y la reutilización de los materiales, han permitido aumentar la superficie construida de 25% sin modificar el presupuesto.

En lo que se refiere más concretamente a la reutilización, los materiales proceden principalmente de proyectos anteriores, así como de almacenes municipales. El proyecto efímero de un espacio de creación Habitar el Aire (Naves Matadero – Centro Internacional de Artes Vivas) realizado en 2018 por Recetas Urbanas proporcionó una buena parte de los materiales necesarios para la construcción del espacio de trabajo multifuncional de la Cañada Real. En cuanto a los materiales recuperados en los almacenes públicos, se trata de andamios transformados en escaleras o sillas cuyo uso ha sido modificado. ¡Una vez colocados en la fachada del edificio, se convierten en un excelente parasol!


Aquí se puede ver un artículo sobre este tema, publicado en El Pais en 2021.

Recetas Urbanas

Si hay de una oficina de arquitectura que trabaja en el campo de la reutilización de los materiales de construcción en España, desde hace muchos años, es Recetas Urbanas, fundada por Santiago Cirujeda en el 2003, acompañado un poco más tarde por Alice Attout. Sin embargo, al igual que otros arquitectos interesados en la reutilización, no hacen de esta su única preocupación: para ellos la reutilización está al servicio de la participación ciudadana, como herramienta de aprendizaje y de educación. Conocida por sus intervenciones urbanas o sus arquitecturas efímeras, el trabajo de Recetas Urbanas va más allá del simple gesto arquitectónico. Todo ello, llevando a cabo una verdadera reflexión de fondo sobre los materiales, su reutilización – su reuso – y sobre la manera de transformar nuestras prácticas arquitectónicas. El equipo resume los años de experiencia con la reutilización, en un video publicado en 2022. Esté es un resumen del estado actual, basado en una sólida experiencia sobre el terreno, que ha visto la reutilización de los materiales de construcción a través de una cincuentena de proyectos, con un valor estimado de 2 000 000 euros. Este balance, más que positivo, pone también en evidencia el camino que queda por recorrer para que la reutilización ocupe el lugar que merece, recordándonos que los principios de la economía circular tienen que ir más allá de las buenas intenciones, para sobre todo aplicarlas.

A través de varios proyectos de auto-construcción en los que participan muchos voluntarios, la atención de los arquitectos se centra en la reutilización en el momento de la construcción, insistiendo en el hecho de que la integración de tales materiales modifica su enfoque del proyecto, pero también tienen en cuenta el destino de su construcción, una vez que llega al final del ciclo de vida. Por lo tanto, se realiza un doble trabajo: un trabajo de búsqueda de materiales de segunda mano, pero también un trabajo de reutilización de materiales de sus propios proyectos, y a veces de estructuras enteras, lo que requiere elegir opciones constructivas adaptadas. De esta manera, los materiales reutilizados provienen de compras de segunda mano, desmontajes de antiguos proyectos, donaciones o cesiones públicas y privadas, dando lugar a contratos de gestión supervisados. La importancia de recursos públicos, sobre todo a través de almacenes municipales, parece indispensable.

Como ejemplo, el video publicado por Recetas Urbanas en el que se muestra una tasa de reutilización del 85% en el proyecto La Escuela Crece (Madrid, 2016), del 75% en el proyecto Proyectalab (Benicassim, 2011) o del 90% de reutilización en el caso del proyecto Aula Abierta de Granada (2007). Este último proyecto fue además, desmontado y reutilizado en Sevilla en el 2012. Aula Abierta Sevilla es parte integrante del proyecto La Carpa, un espacio socio-cultural iniciado en Sevilla y destinado a acoger una escuela de circo y diversos colectivos, que llevan a cabo acciones de finalidad social y cultural. La mayoría de las diferentes estructuras que componen La Carpa son construidas mayormente con materiales reutilizados, sobre todo de antiguos proyectos desmontados y reutilizados, como por ejemplo Aula Abierta y también una de sus famosas Arañas.

Sobre los proyectos Aula Abierta de Granada y Sevilla, así como de la Escuela Crece de Madrid, ya os habíamos hablado en un artículo anterior, poniendo en evidencia la implicación de Recetas urbanas con los estudiantes de las escuelas superiores. De manera más general, bajo el nombre de Aula abierta, Recetas Urbanas agrupa una serie de proyectos reversibles que implican además a la comunidad escolar. Estos proyectos participativos y a menudo autoconstruidos, nacidos de la experiencia inicial de Granada con el colectivo AAABIERTA, utilizan soluciones constructivas haciendo uso de materiales reutilizados. Esta atención particular en la enseñanza, lleva a los arquitectos a realizar una veintena de proyectos en este sentido, en todo tipo de establecimientos escolares. En 2021 se publicó un dossier sobre este tema.

Recientemente, en 2023, dentro del festival Concéntrico, La Rebelión del Crazy Army, recurrió a estudiantes y profesores de un instituto de Logroño para construir las estructuras temporales que “asediarían” el centro educativo reconectándolo con el espacio público. Las vigas y los paneles de madera utilizados durante la construcción las reutilizará la asociación La Kalle de Vallecas. Se trata de proyectos diferentes que siguen una misma lógica. Otro ejemplo en este caso en Cataluña: dentro de las celebraciones del tricentenario de Barcelona, en 2014, la fundación Enric Miralles era el encargado de la coordinación de 6 instalaciones temporales diseminadas por la ciudad, el proyecto BCN RE.SET. Recetas Urbanas elaboró una proposición para la reutilización de los materiales de las diferentes instalaciones al final de su vida útil (sobre este tema, ver un artículo de El País disponible aquí). Estas fueron reutilizadas por Recetas Urbanas y otros colectivos como Straddle3 en diferentes proyectos, sobre todo en entornos escolares. Siguiendo siempre la lógica de la puesta en circulación de materiales, Recetas Urbanas participa, como Straddle3, en la puesta en marcha de una plataforma de reutilización y de redistribución de recursos, llamada GRRR (Gestión para la Reutilización y Redistribución de Recursos). Se trata de un proyecto de Arquitecturas Colectivas (AA.CC.), red internacional de colectivos que defienden valores comunes, en el que participa Recetas Urbanas. El colectivo M-etxea de San Sebastián, por ejemplo, ha hecho uso de esta plataforma.

Por último, merece la pena destacar el aspecto legal de estos proyectos. Recetas Urbanas clasifica sus intervenciones desde un punto de vista jurídico: intervenciones ilegales, legales y a-legales. Esta última categoría investiga los vacíos legales para poder actuar. La comparación con la reutilización de los materiales es interesante. La utilización de materiales de segunda mano podría también corresponder a estas tres categorías. En algunos casos, reutilizar parece imposible debido a razones jurídicas, y otras veces parece posible. Entre estas dos opciones, hay una gran zona gris y numerosos proyectos intentan aprovecharla. La existencia de estos vacíos legales, así como la imposibilidad legal, a veces, de utilizar tales materiales, demuestra el trabajo legislativo que queda por realizar para que la reutilización sea plenamente accesible.

TYIN tegnestue – 2

La importancia del contexto local específico de cada proyecto es clave en el enfoque de TYIN tegnestue Architects. Se trata de un contexto geográfico, social o cultural, pero las técnicas y los materiales, reutilizados o no, también pueden modelar la identidad de un edificio. Esto es válido para los proyectos realizados en Asia, de los que ya hablamos aquí y también lo es cuando el estudio construye en casa. De esta manera, en Noruega, TYIN tegnestue pone en evidencia la tradición de la construcción de madera a través de la reutilización. En 2014, en el proyecto de interiorismo de una tienda en el aeropuerto de Trondheim, encontramos un tipo de construcción muy particular, la construcción de troncos. Para ello, se desmanteló una antigua casa del siglo XIX destinada a la demolición y se reconstruyó parcialmente, dejando de lado las piezas más dañadas. Algunos troncos también fueron cortados y utilizados a modo de revestimiento mural.

En un proyecto anterior finalizado en 2011 en la localidad de Aure (todavía en Noruega), los arquitectos se apoderaron de otro tipo de edificio, un cobertizo para botes. La sustitución de un cobertizo de madera especialmente dañado por una nueva construcción, con funciones más lúdicas, volvió a ser una oportunidad para hacer hincapié en la reutilización. Parte de los materiales de la antigua construcción se reutilizo in situ. En concreto, se integraron tablas de madera en el revestimiento interior y el revestimiento exterior fue compuesto, en parte, por chapas metálicas que anteriormente se utilizaban para cubrir el techo. Algunos viejos rieles de metal sirvieron como apoyo de una encimera. A estos materiales reutilizados in situ, hay que sumarles las ventanas provenientes de un caserío vecino. Las dimensiones de estas ventanas fueron las que decidieron cual sería la trama estructural de la nueva construcción. Los materiales reutilizados contribuyen así al propio diseño del proyecto haciéndolo evolucionar. Una prueba más de que la reutilización nos obliga a pensar en la lógica del diseño de una manera completamente distinta y nueva.

TYIN tegnestue – 1

El estudio de arquitectura noruego TYIN tegnestue Architects, que recientemente dejó de operar, era conocido por tener un enfoque muy particular de la arquitectura: proyectos pequeños, que a menudo involucraban a estudiantes y también a las comunidades locales, predilección por la artesanía y la reutilización. Si ya os hablamos aquí de los proyectos participativos realizados con estudiantes de escuelas de arquitectura que utilizaban materiales procedentes de la reutilización, la apuesta de la agencia también la ha llevado a realizar varios proyectos, especialmente en Asia, para y con comunidades en situación precaria. La elección, específica al contexto de cada proyecto, de técnicas artesanales y de materiales locales permitió responder a la falta de recursos involucrando además a los habitantes. Por consiguiente, estos podían apropiarse de un edificio cuyo aspecto técnico de la construcción y la dinámica social que había generado debía servir de ejemplo. Dentro de esta lógica, los materiales resultantes de la reutilización son considerados un recurso local y barato, al igual que la madera o la tierra, por ejemplo, y contribuyen igualmente a dar forma al proyecto.

De esta manera, el proyecto Old Market Library realizado en colaboración con CASE Studio Architects y construido en Bangkok (Tailandia) en 2009 implicó en gran medida a los habitantes. Esta transformación de una parte de un antiguo mercado en una biblioteca, fue una oportunidad para poner en práctica sus conocimientos mediante el uso de materiales económicos y disponibles localmente, incluidos muchos materiales reutilizados. Las cajas de madera reutilizadas se convierten así en estanterías para los libros y el revestimiento interior está formado por piezas de madera encontradas en los alrededores. Sin embargo, los elementos estructurales de madera, de un pequeño entrepiso en particular, se compraron en una tienda de segunda mano, con el fin de obtener madera de mejor calidad. Este proyecto, que no es el único, también demuestra que la reutilización no es solo una solución económica y responsable a las necesidades de las comunidades, sino que además puede estimular la creatividad técnica y estética.

More bricks

Os hablábamos hace poco de la reutilización de ladrillos macizos de barro cocido. Aunque la primera opción es la de recuperar los ladrillos individualmente, librarlos de los restos de mortero para poder usarlos de nuevo en mampostería tradicional, no es siempre posible. Cuando la calidad de los materiales o la excesiva resistencia de los aglomerantes empleados no permiten la reutilización ladrillo a ladrillo, es necesario imaginar otras formas de trabajar y desarrollar técnicas innovadoras de reutilización. Si bien reutilizar ladrillo a ladrillo sigue siendo la forma más común de integrar estos elementos en nuevos proyectos, aquí abordaremos otras dos formas de hacerlo.

A partir de la década de los 70, aparecieron nuevos morteros a base de cemento o cola más resistentes y adherentes, que complicaban la recuperación y limpieza de los ladrillos. Para remediar este problema, una empresa danesa, el Lendager Group, imaginó una alternativa implementada en el proyecto de edificación residencial Resource Rows (2020) en Copenhague (Dinamarca). De esta manera, la fachada del edificio está cubierta con módulos prefabricados formados por paneles de ladrillos de diferentes tipos, orígenes, aparejos y colores, recortados de viejos muros destinados a la demolición. Estos trozos de pared obtenidos por corte, se ensamblan a modo de patchwork para luego ser utilizados como revestimiento. Cabe señalar que la reflexión de Lendager Group sobre la reutilización no se detiene en el uso exclusivo del ladrillo, ya que en este proyecto también se reutilizan madera, así como una viga de hormigón. El grupo también sigue interesándose por la reutilización a través de otros proyectos, siendo, por ejemplo, quienes montaron la exposición Wasteland, de la que os hablamos aquí.

Una tercera forma de reutilizar ladrillos es integrar aleatoriamente sus cascotes, más o menos grandes, en las paredes y tabiques de las nuevas construcciones, a menudo formadas por módulos prefabricados de hormigón. Aunque el ladrillo ya no está entero ni empleado de manera tradicional, seguimos vinculándolo a su historia. Para referirse al lado aleatorio de la ejecución, a veces se usa el término de opus incertum. Sin embargo, para dar una mejor idea de la técnica utilizada y aunque sea difícil nombrarla con precisión, preferiremos hablar de hormigón ciclópeo. Más allá de que da solución a las dificultades ligadas al uso de cementos más resistentes, esta técnica permite reutilizar otros tipos de ladrillos, como por ejemplo los huecos, que son difíciles de reutilizar enteros. El hormigón ciclópeo integrando trozos de ladrillos procedentes de demoliciones está presente en muchos proyectos paraguayos (de los que os hablamos aquí y aquí) y entre los que podemos mencionar varios proyectos del Gabinete de arquitectura (Centro de Rehabilitación Infantil de la Teletón, Quincho Tia Coral, Fundación TEXO, banco BASA) así como el proyecto Fuelle Roga (OMCM Escritorio de Arquitectura y Urbanismo) de donde proviene la foto de arriba, la Casa Ana (Mínimo Común Arquitectura) y la Casa Ilona (Grupo Culata Jovái), pero también el Pabellón de Composta (Gabinete de arquitectura), construido en México, o la Casa Angatuba (messina | rivas), construida en Brasil. También en Brasil, nótese la Residência Rua Pombal (São Paulo Criação). Vea un artículo Archdaily sobre este último proyecto. En Bélgica, es el Atelier d’Architecture Alain Richard quien está experimentando con la prefabricación de módulos de hormigón con agregados de ladrillos de terracota. Estos se utilizaron principalmente para formar el muro perimetral de un edificio de oficinas y talleres.

Todavía a mitad de camino entre la reutilización y el reciclaje, existe también una técnica histórica que utilizaba fragmentos de menor escala en lo que suele denominarse opus signinum o cocciopesto, un mortero con propiedades impermeables, dispuesto en varias capas, resultante de una mezcla de agua, cal y ladrillos o tejas de arcilla triturados, y que podría asimilarse a nuestro terrazo moderno (ver una publicación sobre este tema de Véronique Vassal en el Journal of Mosaic Research). Aunque los especialistas no siempre están de acuerdo en los términos exactos para designar tales materiales, simplemente notemos que existen aplicaciones modernas que integran restos de ladrillos de terracota (ver un artículo en francés sobre el tema en la página web Bobi réemploi). Asimismo, los franceses del Atelier NA, realizaron talleres para crear hormigón a partir de escombros reutilizados. Los franceses de Ciguë, también investigan en esta dirección, pero sobre un hormigón de yeso que prescinde del cemento e incorpora escombros reutilizados. Su trabajo dio como resultado una exposición en el Pavillon de l’Arsenal este año, así como un estudio disponible aquí. La diseñadora e investigadora Anna Saint Pierre también está experimentando con la integración de diversos residuos de demoliciones y, incluso, creando terrazo (ver un artículo de la revista Metropolis sobre este tema). Los alemanes de TFOB (They Feed Of Buildings) trabajan a su vez en este sentido a través de su proyecto Urban Terrazzo y los ingleses de Apt han colaborado con Huguet, una fábrica con sede en Mallorca, para integrar ladrillos rotos en un terrazo. Recordamos además, los experimentos de Assemble y del Granby Workshop que incorporaron estos desechos en sus objetos moldeados. Una vez más resulta difícil nombrar con precisión los materiales obtenidos, granito, terrazo, mortero u hormigón, porque las materias utilizadas, su granulometría así como las técnicas implementadas suelen ser diferentes. Lo importante sigue siendo imaginar nuevas soluciones al problema de los residuos de la construcción, y del ladrillo en particular, en lo que a este artículo se refiere.

Bricks

Adreiluak. Ladrillos. Briques. Bricks. El ladrillo es sin duda uno de los materiales de construcción más comunes. Aunque sigue siendo minoritaria, la reutilización de los ladrillos macizos de barro arcilloso cocido, gana visibilidad en algunos países. Ya hemos comentado en este blog varios proyectos que van en esta dirección, pero son muchos más. ¡He aquí un panorama no exhaustivo de algunos agentes de la reutilización de ladrillos macizos de terracota!

En primer lugar, una vez identificado un stock y para reutilizarlo ladrillo a ladrillo, es necesario limpiar manual o mecánicamente los restos de mortero. Ya os hemos hablado del sistema mecánico automatizado de la empresa danesa Gamle Mursten, y después desarrollado dentro del proyecto europeo REBRICK. Además de este avance técnico, el proveedor de ladrillos reutilizados, que ya cuenta con una declaración ambiental para sus productos, también ha puesto en marcha un procedimiento para obtener el marcado CE para determinados tipos de ladrillos habituales en el mercado danés. Este marcado, así como las características bien establecidas de aquellos ladrillos, podrían ser una manera de facilitar su integración en proyectos actuales.

Los ladrillos suministrados por la empresa Gamle Mursten se incorporan, por ejemplo, a las paredes de una villa diseñada por Wienberg Architects. En una escala mayor, 400 000 ladrillos provenientes sobre todo de un antiguo hospital, y limpiados por la misma empresa, se utilizaron en la Escuela Frederiksbjerg en Aarhus, Dinamarca (Henning Larsen Architects). Los arquitectos repiten el proceso en varios proyectos residenciales, incluidos Jacobsen Hus y Havnebryggen en Copenhague. En estos proyectos, la importancia de los proveedores es primordial. Así, en el momento de escribir estas líneas, la página web Opalis identifica en Francia, Bélgica y Holanda más de 70 proveedores especializados en ladrillos reutilizados y la página web de Salvo reproduce más de 300 anuncios en el Reino Unido de lotes de ladrillos de segunda mano, principalmente de terracota. Algunos de estos proveedores también proponen placas caravista hechas con ladrillos reutilizados cortados longitudinalmente. Sin embargo, solo presentaremos aquí casos de reutilización de ladrillos enteros.

La página web Opalis también reúne ejemplos de proyectos realizados en Bélgica, utilizando ladrillos reutilizados, la mayoría de las veces como revestimiento. Entre estos, además de varios proyectos de transformación y de rehabilitación, mencionemos la casa Vignette en Auderghem (Karbon’ architecture & urbanisme), con sus 3000 ladrillos reutilizados y su fachada con celosía de ladrillos, el ayuntamiento de Lo-Reninge (noAarchitecten) y sus 205 m² de ladrillos reutilizados, así como una casa-taller en Mariakerke (Raamwerk y Van Gelder Tilleman architecten). Ya os hemos hablado aquí de otros de estos proyectos como el Chiro de Itterbeek (Rotor), el Museo de Folklore de Mouscron (V+ y Simon Boudvin) así como la casa dnA (BLAF architecten) donde los ladrillos son reutilizados en muros de carga (y de donde proviene la foto de arriba). Podríamos añadir otros proyectos, que se pueden encontrar en francés en una publicación de la Federación Belga del Ladrillo, como el proyecto de vivienda Vandergoten en Laeken (R²D² Architecture) y sus más de 2000 m² de ladrillos reutilizados in situ tras el derribo de un antiguo almacén.

Otros países europeos también destacan en la reutilización de ladrillos. Así, en Reino Unido, hablamos de los proyectos londinenses de la Step House (Bureau de Change) y de la Love Walk House (Vine Architecture Studio), y su reutilización de ladrillos in situ para construir las ampliaciones de estos dos edificios. Además de la utilización de ladrillos de segunda mano en el proyecto The Parchment Works (Will Gamble Architects) en Gretton, o la ampliación londinense del Lexi Cinema (RISE Design Studio). En Alemania (Ravensburg), el Kunstmuseum Ravensburg (Lederer Ragnarsdóttir Oei) realiza una reutilización particularmente interesante de ladrillos provenientes de un antiguo monasterio, en la fachada y en las bóvedas que forman el techo del museo (ver sobre este tema un artículo en la revista Arquitectura Viva). En Polonia (Poznań), se reutilizan los ladrillos de un antiguo granero en la fachada de una villa de Wrzeszcz Architekci (ver un artículo sobre este tema en Archdaily).

Siendo estos algunos de los ejemplos de proyectos europeos, en países donde los stocks de ladrillos macizos de barro cocido son relativamente grandes, les hablamos también (aquí y aquí) de muchos ejemplos de reutilización de ladrillos en Paraguay, otro país para el cual es un material tradicional. Podríamos mencionar el proyecto Yvapovo (Laboratorio de Arquitectura), la Casa Esmeraldina o el Centro de Rehabilitación Infantil de la Teletón (Gabinete de arquitectura), la Casa Ana (Mínimo Común Arquitectura), la Casa Ilona y la Vivienda Wf (Grupo Culata Jovái), el proyecto Cerro Corá 2373 (Grupo Culata Jovái y Arquitectava) o la Casa/Taller Las Mercedes (Lukas Fúster). Sumamos a estos proyectos el de la Capela Ingá-mirim (messina | rivas) construida en Brasil.


Más información sobre los ladrillos reutilizados ha sido publicada por Rotor dentro del proyecto europeo FCRBE. La ficha sobre estos materiales se puede descargar aquí. Otras informaciones complementarias en la propia página web Opalis. Se puede ver también una publicación sobre el final de la vida útil de los ladrillos publicada en el Reino Unido por The Brick Development Association y disponible aquí. Así como la publicación de la Federación Belga del Ladrillo.