Catedral de Santa María

Cuando hablamos de recuperación y reutilización de materiales de construcción, existe un caso muyespecifico que es el de los edificios patrimoniales. En este caso, la reutilización tiene no solo objetivos económicos y ambientales sino más bien históricos. La restauración de la catedral de Santa María de Vitoria-Gasteiz presenta buenos ejemplos de este tipo particular de reutilización. El monumento histórico cuyas bases remontan al año 1200 e inscrito por la UNESCO en 2015 como uno de los bienes individuales del Camino de Santiago de Compostela se caracterizaba por graves problemas estructurales. El cierre del edificio al público, la presentación en 1998 del Plan Director de Restauración Integral y la creación de la Fundación Catedral Santa María para gestionarlo y desarrollarlo, abrieron un periodo de restauración de la catedral que sigue en marcha después de más de veinte años.

A lo largo del proceso de restauración, uno de los criterios fundamentales fue la reutilización in situ de los materiales. Cuando dicha reutilización era posible, esto implica el desmontaje, el tratamiento y el almacenaje de elementoshistóricos de madera, piedra o cerámica antes de su recolocación y de su eventual redistribución con el fin de mejorar el funcionamiento estructural, aprovechando así obras anteriores en distintas zonas de la catedral. En la reconstrucción de las cubiertas se recuperaron de esta manera numerosas vigas de madera de roble y 13 319 tejas de cerámica destinadas a ser reutilizadas más específicamente en las cubiertas de la ábsidede la catedral, constituida a partir de una sucesión de tejas curvas cóncavas y convexas parcialmente superpuestas. Muchas de ellas son tejas “cobija” ya que las tejas “canal” tuvieron que ser sustituidas por piezas nuevas. A menudo, las piezas reutilizadas conservan trazas de su historia, como por ejemplo la firma de su taller de origen.

Los materiales históricos reutilizados en obras tan especificas de protección del patrimonio son sin lugar a dudas consideradas como una riqueza, pero ¿podría esta visión extenderse a otros materiales más comunes? Podríamos inspirarnos en los importantes trabajos realizados en la catedral de Santa María y reconocer también el valor cultural de la reutilización aplicada a un patrimonio más ordinario y a sus materiales.


En la pagina web de la Fundación Catedral Santa María se encuentra más información sobre las obras de restauración pasadas y actuales.

Un nouveau musée

La construcción del museo del folclore en la ciudad de Mouscron (Bélgica) proyectada por los arquitectos de la oficina V+ dio lugar a la reutilización particular de ladrillos antiguos. Dentro del marco del decreto para la integración de obras de arte en los edificios públicos, el artista francés Simon Boudvin hizo la siguiente proposición : « añadir ladrillos antiguos en los muros del nuevo museo, documentando sus lugares de origen ».

La construcción del museo interviene de manera paradójica, en el momento en el que numerosos edificios, que han sido testigos de la historia de la ciudad, están a punto de desaparecer. Estos se convierten sin embargo, en fuente de materiales de construcción : «una fábrica, un almacén, unas viviendas obreras, un cine, un convento, una casa burguesa, una cafetería y una granja aprovisionaron con sus ladrillos las fachadas del museo ». Los ladrillos se transforman de esta manera en objetos de museo conservando su uso. El museo se integra en la trama de la ciudad y los ladrillos antiguos y nuevos se mezclan siguiendo el aparejo. La proporción de ladrillos reutilizados es del 25%. Ésta es una decisión del departamento de estudios técnicos : la combinación con los ladrillos nuevos limita el impacto de la reutilización sobre los ensayos y los calculos de estabilidad. En el proyecto se reutilizaron 28500 ladrillos, lo que corresponde a alrededor de 34 m³ (fuente Opalis).

El museo está dividido en diferentes volúmenes separados por juntas de dilatación. Cada uno de estos volúmenes, por su tamaño, los ladrillos de reutilización que albergan en sus muros o los objetos que se exponen en él, hace referencia a una actividad en particular y por lo tanto a un edificio en concreto. Discretos números presentes en la fachada determinan la procedencia de los ladrillos reutilizados. Aunque la dimensión cultural de la reutilización parece importante, ésta no pretende ser militante u ostentosa. Una capa de encalado blanco cubre los muros y los ladrillos reutilizados se distinguen solamente por su textura áspera.

La recogida de ladrillos y su integración en los muros del museo fueron acompañados del trabajo de documentación realizado por Simon Boudvin que dio lugar a la publicación de un libro. En él se describe la intervención, el nuevo museo así como los edificios de donde provienen los ladrillos. El título del artículo y las citaciones se han tomado prestados de este libro : Simon Boudvin, (2018), UN NOUVEAU MUSÉE, Accattone y MER. Paper Kunsthalle.

Collectif Etc – 3

Aunque la madera de palés sea un elemento recurrente en los proyectos de reutilización, otro material estandarizado similar será utilizado de manera interesante en 2012 en el proyecto de modificación del jardín Michelet en Colombes cerca de Paris. Se trata de los paneles de secado para bloques de hormigón de 140x110x4 cm de dimensión. Estos paneles de madera tienen los lados reforzados mediante perfiles metálicos.

El jardín Michelet es uno de los elementos del proyecto R-urban, llevado a cabo por el atelier d’architecture autogérée (aaa). Siguiendo la lógica de crear redes locales y de circuito corto, este proyecto de economía social y solidaria, reagrupa diferentes sectores que se articulan alrededor de las cuestiones como la vivienda (EcoHab), el reciclaje (RecycLab) y la agricultura urbana (AgroCité). El Collecif Etc intervino en el jardín que alberga el Agrocité (ciudad agrícola). La autoconstrucción y la reutilización son parte esencial del proyecto! La intervención trata sobre un espacio técnico y otro de encuentro, unidos por un eje central. El sistema constructivo sigue una trama regular determinada por las dimensiones estandarizadas de los paneles de madera. Se utilizan para cubrir los suelos y las paredes de los diferentes espacios. La regularidad de la trama facilita además los posibles añadidos o modificaciones.

Los paneles de secado y otros materiales de construcción de segunda mano, recuperados en obras o comprados a proveedores especializados, han sido valorizados por el Collectif Etc, así como por el atelier d’architecture autogérée dentro del proyecto principal del AgroCité. Estos recursos han sido listados en la página internet del proyecto. La reutilización de los elementos constitutivos del AgroCité se reanudó durante el traslado del proyecto, ya que fue deconstruido y reconstruido en un nuevo lugar en 2018, en este caso en Gennevilliers.

Se puede encontrar información técnica sobre los paneles de secado en la página de Opalis. Las características técnicas observadas en España pueden diferir ya que las dimensiones de los paneles son inferiores. Aun así, es posible encontrar elementos de segunda mano. Los paneles, aunque a menudo sean de madera, existen también modelos de plástico o de metal.

Collectif Etc – 2

Acostumbrado a trabajar la madera, en 2016 el Collectif Etc participó en la obra de reensamblaje de un antiguo establo de entramado del siglo XIX. Este tuvo lugar en el emplazamiento del Ecomuseo de Alsacia, un museo al aire libre dedicado a las tradiciones y a la vida actual. La reutilización ejecutada tras la deconstrucción y la numeración realizada por los equipos del museo fue acompañada de técnicas tradicionales de la construcción en madera. La visión de la tradición actualizada a los tiempos actuales defendida por el Ecomuseo, se traduce en la reinterpretación de las antiguas técnicas de construcción y la utilización de tornillos o de un muro de hormigón. Algunas antiguas tejas artesanales fueron también reutilizadas. Todo esto nos recuerda la importancia de técnicas a veces olvidadas y las lecciones que podemos aprender a medida que redescubrimos la deconstrucción y la reutilización.

En el mismo lugar, el Collectif Etc a llevado a cabo un trabajo de recomposición de otra estructura en entramado. Esta vez, faltaban algunas piezas y no existía el plano: un verdadero rompecabezas en forma de kit, donde una pequeña placa metálica numerada sobre algunas piezas de madera era la única pista. Las inevitables dificultades encontradas en el camino ilustran la importancia de la deconstrucción y de la numeración, que cuando son correctamente efectuadas, pueden dar lugar a la rápida reutilización de estructuras muy antiguas!

Collectif Etc – 1

Los arquitectos y constructores franceses del Collectif Etc elegieron cuestionar nuestras practicas urbanas y arquitecturales dentro de una lógica de autogestión igualitaria por los usuarios. Desde entonces el colectivo otorga gran importancia al proceso de creación y de experimentación con la voluntad de tejer vínculos con toda una serie de actores de competencias muy diversas. Es el caso del periplo de un año en bicicleta en la búsqueda de la « fábrica ciudadana de la ciudad » (Détour de France), de la incursión en el mundo editorial (la cabane d’édition Hyperville) o de la fundación de un lugar propio para el colectivo y personas colaboradoras (l’Ambassade du Turfu). Esta mezcla de ideas y de practicas lleva naturalmente al colectivo a trabajar con y para la reutilización. La cité de chantier construida cerca de la Grande Halle de Colombelles con varios materiales de reutilización no es el su único proyecto de este ámbito.

De esta manera, en 2012 siguiendo la invitación de los Arpenteurs, el colectivo participó en Grenoble en la transformación de un antiguo local de venta de piscinas. Un edificio industrial cedido por l’Établissement Public Foncier Local (EPFL), para transformarlo en una fábrica de soluciones para la vivienda. Denominado La piscine, el lugar permitiría el debate y la experimentación en torno a las cuestiones de la vivienda, sobre todo a través de la autoconstrucción y la reutilización. Dividido en varios lotes atribuidos a diferentes colectivos, el conjunto reagrupa un taller de fabricación de muebles, un espacio polivalente de encuentro y de discusión, una cocina y una reserva. Gracias a la colecta de materiales, la reserva se organizó como un almacén de recursos en vista de las obras y del uso posterior que tendría el lugar. En él se reutilizó madera de palés, centenares de tablas destinadas sobre todo para la creación de dos grandes mesas. Además se realizó una gran pieza para separar los espacios con jirones de cortinas. La cocina fue equipada con unos antiguos muebles y una bañera. Los restos de madera fueron utilizados para crear las letras de la fachada dando así una nueva identidad al edificio. Dentro de una lógica de transmisión de información, las instrucciones de fabricación fueron adjuntados a los muebles elaborados.

La exposición Matière Grise del Pavillon de l’Arsenal de Paris, cuyos comisarios son los arquitectos de Encore Heureux, viajó a Niza en 2015 al Forum d’Urbanisme et d’Architecture para presentar proyectos de reutilización. Esta nueva edición fue la ocasión para el colectivo de realizar una nueva instalación. Los restos de la exposición precedente, así como el centro de clasificación de residuos de construcción de Veolia, les proporcionó los materiales, principalmente madera de las placas de encofrado, necesarios para la creación de una gama de mobiliario y de un centro de recursos a disposición de la exposición y de los visitantes. El mal estado de estos materiales y las diferentes acciones necesarias para devolverles la utilidad (selección, desclavado, corte, lijado), son muestra de la diferencia que hay dentro de la reutilización entre los recursos que tienen categoría de desechos o los que se reutilizan antes de serlo. Además da muestra de las dificultades de trabajar con recursos que han adquirido la categoría de desechos.

Durante la 16ª Bienal Internacional de Arquitectura de Venecia de 2018, el collectivo participó en la elaboración de la escenografía del pabellon francés cuyos comisarios fueronn los arquitectos de Encore Heureux. Destacando diez experimentaciones francesas, tanto arquitecturales como sociales y culturales, el tema del pabellón, Lieux infinis (Lugares infinitos), corresponde a un colectivo que no construye tanto edificios sino lugares. La escenografía utilizará restos de la contribución francesa en la Bienal de Arte precedente (Studio Venezia del artista Xavier Veilhan): cientos de placas de contrachapado okume. Previamentem desmontados y almacenados, fueron reutilizados in situ, vistiendo la estructura del espacio principal o transformándose en asientos o platillos de taburetes, bancos y mesas creadas para la ocasión.


Otros proyectos relacionados con la reutilización están descritos de manera exhaustiva en la página web del colectivo.

Exhibitions – 1

La reutilización ha estado en el punto de mira en los últimos años, ya sea gracias a las exposiciones temáticas directamente ligadas o aquellas sobre las nuevas maneras de construir en un contexto de crisis social, medioambiental y económica.

Una de las más conocidas en Francia ha sido la exposición Matière Grise, en marcha desde 2014, patrocinada por el Pavillon de l’Arsenal y cuyos comisarios eran los arquitectos de Encore Heureux. La exposición que invita a utilizar más materia gris y menos materias primas presentaba 75 proyectos de reutilización a través del mundo y hacía hincapié en el potencial de esta práctica. Más tarde la exposición se volvió itinerante y visito numerosos lugares en Francia y en el extranjero. Es el caso de Barcelona o del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) en 2017 o de Anglet en 2019.

En Bruselas, la exposicion Life under a cherry tree de los Belgas de Rotor presento en 2019 en La Loge una serie de materiales provenientes de deconstrucciones, así como una reflexión sobre la reutilización. Esta exposición daba continuación a otras presentadas en 2015 en Lieja (Deconstruction), en 2016 en Burdeos (Deconstruction) en el seno de la exposición constellation.s imaginada por arc en rêve centre d’architecture, en 2017 en Hasselt sobre la reutilización de baldosas cerámicas (Ceramic tiles), una reflexión sobre la arquitectura sostenible presentada en 2013 en la Oslo Architecture Triennale (Behind the Green Door) u otra en 2010 sobre el desgaste de los materiales (Usus/usures) protagonista del pabellón belga en la Bienal de Venecia.

Los daneses de Lendager Group presentaban en 2017 en el Danish Architecture Centre la exposición Wasteland (Artículo sobre este tema disponible en Archdaily).

El trabajo de los ingleses d’Assemble fue objeto de una exposición en 2017 en el Architekturzentrum Wien (Az W) bajo el título How We Build. El trabajo de los suizos de Baubüro in situ fue presentado en 2018 en el Swiss Architecture Museum en Basilea (S AM) dentro de la exposición Transform y recientemente ha formado parte de una exposición en Graz en la Haus Der Architektur (HDA). La exposición llamada Material Loops, agrupaba trabajos teóricos y prácticos alrededor de los materiales de reutilización. Entre ellos proyectos alemanes, austriacos o neerlandeses, como por ejemplo aquellos de Superuse Studios.


La exposición Matière Grise ha dado lugar a obra, reeditada hace poco por el Pavillon de l’Arsenal, disponible aquí.

Assemble – 2

La experiencia de la producción de baldosas artesanales de hormigón presentada en la primera parte del articulo no es la única de este tipo desarrollada por Assemble.  En el seno del Granby Workshop en Liverpool, el colectivo lleva a cabo numerosos proyectos y experimentaciones en colaboración con artistas y artesanos locales y habitantes del barrio. Esta empresa social instruye sobre la fabricación de productos artesanales e incentiva el empleo y la creatividad. Forma parte de un proyecto comunitario de rehabilitación del distrito de Granby, Granby Four Streets, fuertemente dañado por las demoliciones en las que sobrevivieron cuatro calles de casas medianeras de la época victoriana. El proyecto está desarrollado por los habitantes mediante un Community Land Trust, el Granby Four Streets CLT, y su objetivo es facilitar a los habitantes algunas de las casas abandonadas. En este contexto, Assemble participó en la transformación de dos inmuebles de vivienda en un jardín de invierno compartido (Granby Winter Garden), en la remodelación de varias casas (10 Houses on Cairns Street), así como en la creación del Granby Workshop.

Los primeros productos realizados por el Granby Workshop fueron destinados a las casas en proceso de renovación: azulejos de baño, pomos de puertas, mantos de chimenea… Otros fueron puestos en venta en la página del taller y los beneficios fueron utilizados en las reconstrucciones. Con un enfoque a medio camino entre la reutilización y el reciclaje, los materiales utilizados son locales y principalmente provenientes de inmuebles de vivienda abandonados. Los pedazos de ladrillo, de pizarras o de piedras fueron moldeados con arena y cemento, pulidos y luego transformados en un conjunto de objetos. Los ladrillos y los pedazos de madera sirvieron además a la creación de motivos para telas.

Esta serie de experiencias llevó a Assemble y al Granby Workshop a la producción de azulejos y baldosas para el pabellón central de la Bienal de Arquitectura de Venecia (16a Exposición Internacional de Arquitectura) en 2018. La instalación de miles de baldosas de cerámicas artesanales se presentó bajo el nombre de The Factory Floor. El método de fabricación de las baldosas reinvento una técnica tradicional (encaustic clay tiles): las baldosas de arcilla no estaban esmaltadas y el color y el motivo visibles en la superficie estaban formados en la masa, combinando aleatoriamente pedazos de arcilla de diferentes colores en un molde a alta presión. Este método los vuelve extremadamente resistentes, pudiendo utilizarlos en los muros o suelos, en interior como en exterior, y facilita su desmontaje y reutilización, como fue el caso al final de la Bienal. Las baldosas fueron desmontadas y reutilizadas en un jardín abierto al público en Venecia (Laguna Viva).

La atracción de Assemble por la fabricación artesanal de objetos y materiales que forman nuestro en torno construido está visible a través de numerosos proyectos y exposiciones. La «simpatía de las cosas», copiando el título del documental radiofónico presentado por el colectivo y producido por la BBC (The Sympathy of Things), el apego por el trabajo y la herencia social y cultural que representan, puede que sea una de las claves que nos permitirá salir del circulo vicioso del usar y tirar, llevándonos a su conservación y a su reutilización!

Assemble – 1

Colectivo inglés que se define a sí mismo a medio camino entre el arte, el diseño y la arquitectura, para Assemble la reutilización no es necesariamente su principal preocupación. Sin embargo, es una herramienta importante al servicio de la práctica social, cooperativa y democrática donde la investigación, la autoconstrucción y la formación junto a las técnicas artesanales y tradicionales ostentan un lugar privilegiado.

Fundado en 2010 para llevar a cabo un primer proyecto, manifiestan desde el principio su interés por una reutilización concreta, la de los propios edificios. El proyecto The Cineroleum ocupa una estación de servicio londinense en desuso como una reflexión sobre el destino de estas infraestructuras en el Reino Unido. El lugar fue transformado en un cine efímero, una especie de prototipo experimental rodeado de una membrana que baja y sube a estilo de un telón de escenario. En él se reutilizaron numerosos materiales: mesas y sillas de escuela de formica, tablas de andamios para realizar los asientos plegables… Autoconstruido por varios voluntarios con la ayuda de guías prácticas redactadas durante el proyecto, The Cineroleum es la celebración de la experiencia social tanto del cine como del proceso de experimentación hacía la transformación del lugar.

Más tarde, Assemble llevará a cabo otros proyectos de gran carácter social y cultural, a menudo efímeros y donde la reutilización sigue jugando un papel importante. En Londres el OTO Project Space es un espacio polivalente ligado a la sala de música Cafe OTO. Situado en una parcela abandonada, la construcción fue realizada mayormente con los escombros presentes en el lugar. Los cascotes de demolición se utilizaronn como materia prima, juntándolos con la tierra y los escombros en sacos, comprimidos por los voluntarios para obtener nuevos elementos constructivos que se unían como si fuera mampuesto. El revestimiento, también realizado a base de escombros, y la cubierta de madera completaban el conjunto. Este modo constructivo, más cercano al reciclaje que a la reutilización propiamente dicha, marca una fuerte voluntad de utilización de materiales locales y de reducción de desechos, revisitando la tradición inglesa de fabricación de ladrillos a base de arcilla.

Otra característica de estos proyectos efímeros es la redistribución de los elementos que los constituyen. Las técnicas de montaje permiten a menudo la reutilización posterior. Es el caso de los bloques de madera que conforman la fachada del proyecto Folly for a Flyover, reutilizadas para crear nuevos espacios de juego y de plantaciones de una escuela primaria. Es también el caso del proyecto Yardhouse que integra su futuro desmontaje desde la concepción. Construido por Assemble en el seno de los Sugarhouse Studios, une experiencia arquitectural y urbanística temporal y transitoria llevada a cabo en colaboración con la London Legacy Development Corporation, la Yardhouse agrupaba una serie de talleres alrededor de un gran espacio común. El edificio de estructura de madera revestida de paneles aislantes tenía una fachada principal cubierta de baldosas de hormigón coloreadas realizadas a mano in situ. El edificio fue desmontado cuando los Sugarhouse Studios fueron reubicados en el lugar de una nueva ocupación temporal (Sugarhouse Studios Bermondsey). La elección de los materiales, así como su puesta en obra han permitido una disminución de los costes y su futura reutilización. La Yardhouse está todavía a la espera de ser reconstruida.

A través de estas experimentaciones realizadas a partir de multitud de prácticas, aunque Assemble no profesionaliza la reutilización, tampoco cae en el exceso de estetización a ultranza del bricolaje. El colectivo solo hace uso de la reutilización cuando cumple un propósito acorde con sus valores.

K 118

Otro proyecto del que se han hecho cargo los arquitectos suizos de Baubüro in situ, es la transformación en talleres y espacios de trabajo de una antigua fábrica, el Kopfbau 118 en la Lagerplatzareal en Winterthur, proyecto en proceso de realización, en el que se han añadido tres pisos a la estructura existente. Los talleres, accesibles en ascensor o a partir de una escalera exterior, se distribuyen en las diferentes plantas alrededor de una cocina común y están compuestos de sanitarios y de galerías. Como en el caso de la Lysbüchelareal, los arquitectos han aplicado el principio del urban mining (minería urbana) para poder realizar esta extensión con materiales reutilizados, sin que esto afecte al presupuesto del proyecto. Estos materiales representan el 58% del volumen en m³ del conjunto de los materiales potencialmente reutilizables en el proyecto. Esta práctica, en comparación al uso de materiales nuevos, ha contribuido a la disminución del 55% de las emisiones de gas invernadero, 500 t de equivalente de CO2!

La búsqueda de materiales en diferentes obras a través de Suiza o siguiendo de cerca la concesión de permisos de demolición, ha sido una autentica “caza del tesoro” que ha concluido con el almacenaje de los elementos descubiertos. Estos fueron medidos e inventariados con la ayuda de un número de identificación y de un “pasaporte de almacenaje” que reagrupaba las informaciones permitiendo su futura integración en el proyecto. Este trabajo de documentación se acompaña de tramites a menudo costosos con el objetivo de satisfacer las normas en vigor, como en el caso del añadido de vidrio de doble acristalamiento a las ventanas de reutilización. La flexibilidad de las autoridades competentes ha facilitado la obtención del permiso de construcción cuando las características de algunos elementos, como el color de las futuras fachadas, aún no se conocía.

La pieza maestra de estos elementos de reutilización, la estructura de acero de las nuevas plantas proviene del antiguo centro de distribución de la Lysbücherareal en Basilea. Su forma rectangular no correspondía al edificio trapezoidal existente, problema que fue resuelto mediante un voladizo. La estructura de acero ha sido recubierta de hormigón para adaptarse a la normativa vigente contra incendios. Sin embargo, las conexiones entre los diferentes elementos metálicos han sido recubiertas de mortero para facilitar su futuro desmontaje y una posible reutilización. En el proyecto se ha recurrido a otras prácticas sostenibles complementarias a la reutilización: el reciclaje, por ejemplo, en los muros de hormigón reciclado adaptados a la normativa sísmica, o las técnicas tradicionales de utilización de materiales naturales. Aunque la envolvente exterior del edificio está en mayor parte constituida de ventanas y de chapas metálicas de reutilización, se ha utilizado una estructura secundaria de madera aislada con paja y recubierta de tierra para enmarcar las ventanas.

El Proyecto de Baubüro in situ ha permitido la colaboración con una veintena de estudiantes de la Fachhochschule de Zúrich (ZHAW), una Universidad de Ciencias Aplicadas situada en Winterthur. Los alumnos tenían que imaginar un proyecto para el futuro K 118 con una serie de materiales de reutilización y además participaron en el proceso de urban mining. Su trabajo, así como el de Baubüro in situ, ha contribuido a la exposición “Transform” en 2018 en el Museo Suizo de Arquitectura en Basilea (S AM), presentado bajo el título “Bauteilrecycling” en el departamento de arquitectura de la ZHAW en 2019. La exposición destaca el proceso de urban mining llevado a cabo por los arquitectos, exponiendo una serie de materiales de reutilización, así como un modelo a escala de la futura fachada del edificio.

A continuación, una lista de los materiales de reutilización utilizados en el proyecto:

  • Una estructura metálica de acero de varias plantas proveniente de un antiguo centro de distribución de Basilea de unos quince años de antigüedad;
  • Persianas, lucernas y ventanas (Winterthur y Zúrich);
  • Chapas rojas metálicas trapezoidales de aluminio utilizadas en la fachada y provenientes de una antigua imprenta (Winterthur);
  • Una escalera exterior de acero proveniente de un antiguo inmueble de oficinas (Zúrich) y barandillas de escalera;
  • Baldosas de pavimento de granito provenientes de un edificio de oficinas (Zúrich) utilizadas en las galerías;
  • Diversas puertas, de las cuales una puerta masiva de vidrio y aluminio (Zúrich) utilizada en la entrada principal;
  • Suelos de madera (Winterthur) y tablas de madera masiva, cepilladas y utilizadas como tabiques;
  • Una instalación fotovoltaica de unos diez años de antigüedad;
  • Radiadores;
  • Ladrillos y bloques de diferentes dimensiones;
  • Instalaciones y elementos sanitarios;
  • Armarios.

Este texto se basa sobre todo en dos artículos publicados en alemán, en los periódicos Der Landbote en mayo de 2020 y Baublatt en julio de 2020, y disponibles en la página de Baubüro in situ así como en un artículo publicado en la revista suiza Tracés, disponible en el espacio numérico para la cultura de la construcción llamado espazium.ch

Sala Beckett

En Barcelona, el estudio de arquitectura Flores & Prats Arquitectes, es el autor de la rehabilitación de la antigua sede de la Cooperativa de Consumo Pau i Justicia, transformada en la nueva Sala Beckett (Fundació Sala Beckett / Obrador Internacional de Dramatúrgia). La cooperativa, inaugurada en 1924 y abandonada en los años noventa, contaba con una escuela, una tienda, un bar y un teatro que funcionaban de manera independiente. El nuevo programa, que cuenta con una escuela teatral, espacios de representación y un bar, busca la interacción entre los diferentes usos, mediante un vestíbulo con nuevas entradas de luz que conecta los diferentes niveles y donde se cruzan alumnos, profesorado, artistas, público y vecinos del barrio.

Los arquitectos describen la primera visita al edificio como un viaje al pasado. Realizaron un exhaustivo inventario, más de cien planos con dibujos a diferentes escalas, de los restos de la cooperativa que permanecían en el lugar como las carpinterías, los revestimientos de suelo y los rosetones de techo. Estos dibujos permitieron visibilizar cada elemento, destacando los detalles, el estado y el tamaño de cada uno, dando valor a la herencia recibida. Decidieron mantener los amplios espacios existentes del edificio con su estructura en la medida de lo posible y los elementos más pequeños inventariados previamente. De esta manera conviven el pasado de la antigua Cooperativa, las huellas del abandono y las adaptaciones necesarias para el nuevo programa de usos.

Los elementos inventariados fueron reutilizados in situ, en su función precedente, aunque en la mayoría de los casos en otra parte del edificio, debido a la necesidad de adaptarlo a la normativa actual, a las modificaciones estructurales y a la nueva implantación del programa, convirtiendo el trabajo de los arquitectos en un collage. Algunos elementos estructurales, los acabados nuevos y parte del mobiliario fueron incorporados a los elementos y espacios existentes.

En el apartado de las carpinterías se reutilizaron un 90% de las puertas y ventanas, la mayoría de ellas siendo adaptadas o reparadas. Tuvieron que modificar la altura de algunas puertas debido al recrecimiento del nivel del suelo para reforzarlo, y algunas ventanas recibieron un doble acristalamiento. Las modificaciones y reparaciones se llevaron a cabo in situ evitando así el transporte. Además, se reutilizaron una escalera y varias barandillas también adaptadas para su recolocación.

En origen, cada espacio de la antigua cooperativa tenía un revestimiento de suelo con un tipo de baldosa hidráulica diferente. Debido a la necesidad de utilizar revestimientos más acordes con los espacios de ensayo e interpretación, el revestimiento de baldosa fue reubicado en otras zonas del edificio creando nuevas combinaciones. A la hora de desmontar las baldosas, se perdió un 20%, cantidad que se tomó en cuenta en el momento de diseñar la nueva implantación.

Además, se salvaron tres rosetones del techo del antiguo teatro, que se utilizaron como elementos decorativos murales. Los rosetones existentes en otras partes del edificio fueron conservados en su ubicación precedente utilizándolos como bocas de salida del sistema de climatización.

Antes de empezar las obras, el equipo de la Sala Beckett realizó una ocupación efímera de la primera planta del edificio. Siguiendo la misma lógica del proyecto, se realizó un inventario del mobiliario de la antigua sede con el fin de reutilizarlo en la cooperativa. Esta ocupación temporal y transitoria puso a prueba el nuevo programa de usos y su incorporación al edificio, a la vez que permitió la adopción por parte del equipo, de los alumnos y del público, del edificio y de los elementos que iban a ser reutilizados. Posteriormente se llevó a cabo un proyecto cultural y teatral para recordar la memoria del edificio convirtiéndolo en escenario. La actuación teatral recorrió así el espacio y el tiempo tal y como lo hizo la arquitectura a través de los inventarios y de la reutilización. 

A continuación, encontrarán la lista no exhaustiva de algunos elementos que fueron reutilizados (fuente Flores & Prats y Opalis):     

  • 200 m² de acabados murales y de suelo, desmontados, limpiados y recolocados in situ;
  • 44 puertas de madera, limpiadas y adaptadas in situ;
  • 35 perfiles de ventanas de madera, limpiados y adaptados in situ;
  • 1 escalera;
  • varias barandillas;
  • 3 rosetones reutilizados como elementos decorativos murales.

Este artículo se basa en parte en el libro Sala Beckett – Centro Internacional de Dramaturgia y en la serie documental Escala 1:5.