Exhibitions – 4

El pabellón español de la última Bienal de Arquitectura de Venecia (mayo a noviembre de 2025) tenía como nombre Internalities. Pensado por los comisarios del pabellón, Roi Salgueiro y Manuel Bouzas, este neologismo fue acuñado en reacción a lo que implica el término externalities, externalidades, que agrupa lo que consideramos como externo a la construcción misma, como son los desechos producidos o el CO2 emitido, y también, el desplazamiento de la mano de obra. El pabellón, donde se exponían varios proyectos ejemplares, fue, por lo tanto, una reflexión sobre los caminos a seguir para que cada flujo se integre en un ciclo continuo y ya no se externalice, gracias, particularmente al uso de los recursos locales, regenerativos y de baja huella de carbono. La descarbonización – un objetivo cuantificable, más concreto que el de la sostenibilidad – seguía siendo el propósito principal, durante las diferentes fases del proceso de construcción, desde la extracción hasta la deconstrucción, pasando por la fabricación, la  distribución y la instalación. Para lograrla, se seleccionaron cinco ejes de investigación, que se presentaron en las salas adyacentes: los materiales naturales y regenerativos, la energía y la transición energética, las inteligencias constructivas de los oficios locales, la reducción de los residuos y de las emisiones durante un ciclo completo del carbono.

Si bien esta reflexión en su conjunto está en línea con las lógicas de reutilización, es el cuarto eje, el de los residuos, que nos da más argumentos en nuestro favor, fruto de una investigación llevada a cabo por Lucas Muñoz y Joan Vellvé, acompañados por la fotógrafa Ana Amado. Contrario a la aceptación habitual de una lógica de demolición y producción de residuos, compensado como mucho, por procesos de reciclaje industrial poco descarbonizados, los dos autores consideraban un doble escenario de recuperación de residuos existentes y de reducción de residuos futuros. En cuanto a la recuperación, los autores estaban interesados en los numerosos edificios de mediados del siglo pasado, del desarrollismo español, y constituidos por abundantes materiales industrializados. Estos edificios se acercan actualmente al final de su vida útil. Escogieron el área metropolitana de Madrid como objeto de estudio y su territorio adquirió por lo tanto un alto potencial para la minería urbana. Allí, la deconstrucción debería primar sobre la demolición, con el fin de “recoger materiales para su reutilización, remanufactura y transformación”*. Sobre los residuos futuros, como lo escriben los autores, “los edificios deben ser diseñados para su desmontaje, con sus componentes conectados de forma reversible en configuraciones temporales”*.

Según una lógica similar a la de Lucas Muñoz et Joan Vellvé, os hablábamos, por ejemplo aquí, de energía gris o incorporada, y de carbono gris, que también podría denominarse carbono “embebido”. Citemos una vez más el texto de presentación:

“el carbono emitido al aire durante la producción (algo hasta ahora a menudo considerado externo) se describe como carbono ‘embebido’ (una internalidad). De manera similar, las horas de trabajo, la destreza artesanal o los eventos históricos se explican como elementos ‘embebidos’ en los productos de construcción existentes. La única manera de honrar y cuidar estas internalidades materiales es celebrando su uso, reutilización y transformación continua, y, en consecuencia, previniendo la generación de residuos y la necesidad de nueva producción.”*

Los autores también reafirman las numerosas posibilidades que nos ofrecen los “materiales llenos de internalidades que exceden lo cuantitativo, económico y ecológico, para integrar también valores cualitativos de tipo histórico, social y estético”.* Para ellos, la arquitectura no extractiva en cuestión, basada en parte en la reutilización, abre el camino a un renacimiento creativo de nuestra relación con el entorno construido. Además, piden una profunda actualización de nuestra gestión de los RCD desde el punto de vista legal, considerando incentivos o sanciones económicas, y recalcando que “el dominio que ejerce la economía de los procesos extractivos sobre la cultura de proyecto, hace que la efectividad de sus cadenas de producción bloquee la idea de siquiera considerar los materiales pre-existentes en obra como un valor”.*

Entre los diversos proyectos presentados dentro del pabellón, os hablamos de la Loggia Baseliana de los arquitectos de isla, tanto como de las viviendas sociales de HArquitectes, Habitatges socials 2104. La reutilización se encontraba también en el centro del trabajo presentado por el pabellón danés, bajo el nombre Build of Site, y cuyo comisario fue Søren Pihlmann. Se trataba de una obra en progreso, donde el edificio se transformaba mediante la reutilización o el reciclaje de sus propios recursos materiales. En este trabajo in situ, la materia en sí, así como el proceso, se convierten en el centro de atención, y en demostrador del potencial económico, medioambiental y estético de dichas prácticas. Además, cabe señalar que estas temáticas ya fueron abordadas varias veces durante otras ediciones de la bienal, como os comentábamos aquí. De hecho, la plataforma colaborativa Rebiennale había sido creadoaen 2008 para dar respuesta a la enorme cantidad de desechos producidos por la bienal misma, mediante el desmontaje, la reutilización y la autoconstrucción.

2008 y la crisis económica marca un punto de inflexión para numerosos arquitectos que presentan su trabajo dentro del pabellón español. Varios de ellos lo presentaron también, y no es casualidad, en otra exposición colectiva, dedicada a la nueva generación de arquitectos catalanes y baleares: Els nous realistes (los nuevos realistas), presentada en el Dhub de Barcelona en 2023, y cuyos comisarios fueron Carme Ribas y Joan Roig. La crisis económica y las preocupaciones medioambientales llevaron a esta nueva generación a replantearse su trabajo. Apostó por materiales tradicionales y cercanos, tanto como por la deconstrucción, la recuperación y la transformación de los residuos en nuevos recursos (ver este artículo publicado en La Vanguardia sobre este tema). Desde 2008 hasta 2025, madurando y fortaleciendo un pensamiento que se convirtió en el hilo conductor de su trabajo, y ojalá, ¡en el de otros muchos arquitectos!


*Este artículo se sirve en buena medida de los diferentes textos de presentación del pabellón español de 2025, y en particular de los relacionados con el trabajo de Roi Salgueiro y Manuel Bouzas, tanto como de Lucas Muñoz y Joan Vellvé (en cuanto al eje sobre residuos). Las citas están tomadas de los textos sobre residuos (cuya versión en inglés está disponible en la página web del pabellón).

El libro Los nuevos realistas. Arquitectura catalana y balear desde la crisis del 2008 publicado en 2025 por el Ajuntament de Barcelona, el Institut de Cultura de Barcelona y el Disseny Hub de Barcelona, y cuyos autores son Carme Ribas y Joan Roig, da seguimiento a la exposición del mismo nombre.

More bricks

Os hablábamos hace poco de la reutilización de ladrillos macizos de barro cocido. Aunque la primera opción es la de recuperar los ladrillos individualmente, librarlos de los restos de mortero para poder usarlos de nuevo en mampostería tradicional, no es siempre posible. Cuando la calidad de los materiales o la excesiva resistencia de los aglomerantes empleados no permiten la reutilización ladrillo a ladrillo, es necesario imaginar otras formas de trabajar y desarrollar técnicas innovadoras de reutilización. Si bien reutilizar ladrillo a ladrillo sigue siendo la forma más común de integrar estos elementos en nuevos proyectos, aquí abordaremos otras dos formas de hacerlo.

A partir de la década de los 70, aparecieron nuevos morteros a base de cemento o cola más resistentes y adherentes, que complicaban la recuperación y limpieza de los ladrillos. Para remediar este problema, una empresa danesa, el Lendager Group, imaginó una alternativa implementada en el proyecto de edificación residencial Resource Rows (2020) en Copenhague (Dinamarca). De esta manera, la fachada del edificio está cubierta con módulos prefabricados formados por paneles de ladrillos de diferentes tipos, orígenes, aparejos y colores, recortados de viejos muros destinados a la demolición. Estos trozos de pared obtenidos por corte, se ensamblan a modo de patchwork para luego ser utilizados como revestimiento. Cabe señalar que la reflexión de Lendager Group sobre la reutilización no se detiene en el uso exclusivo del ladrillo, ya que en este proyecto también se reutilizan madera, así como una viga de hormigón. El grupo también sigue interesándose por la reutilización a través de otros proyectos, siendo, por ejemplo, quienes montaron la exposición Wasteland, de la que os hablamos aquí.

Una tercera forma de reutilizar ladrillos es integrar aleatoriamente sus cascotes, más o menos grandes, en las paredes y tabiques de las nuevas construcciones, a menudo formadas por módulos prefabricados de hormigón. Aunque el ladrillo ya no está entero ni empleado de manera tradicional, seguimos vinculándolo a su historia. Para referirse al lado aleatorio de la ejecución, a veces se usa el término de opus incertum. Sin embargo, para dar una mejor idea de la técnica utilizada y aunque sea difícil nombrarla con precisión, preferiremos hablar de hormigón ciclópeo. Más allá de que da solución a las dificultades ligadas al uso de cementos más resistentes, esta técnica permite reutilizar otros tipos de ladrillos, como por ejemplo los huecos, que son difíciles de reutilizar enteros. El hormigón ciclópeo integrando trozos de ladrillos procedentes de demoliciones está presente en muchos proyectos paraguayos (de los que os hablamos aquí y aquí) y entre los que podemos mencionar varios proyectos del Gabinete de arquitectura (Centro de Rehabilitación Infantil de la Teletón, Quincho Tia Coral, Fundación TEXO, banco BASA) así como el proyecto Fuelle Roga (OMCM Escritorio de Arquitectura y Urbanismo) de donde proviene la foto de arriba, la Casa Ana (Mínimo Común Arquitectura) y la Casa Ilona (Grupo Culata Jovái), pero también el Pabellón de Composta (Gabinete de arquitectura), construido en México, o la Casa Angatuba (messina | rivas), construida en Brasil. También en Brasil, nótese la Residência Rua Pombal (São Paulo Criação). Vea un artículo Archdaily sobre este último proyecto. En Bélgica, es el Atelier d’Architecture Alain Richard quien está experimentando con la prefabricación de módulos de hormigón con agregados de ladrillos de terracota. Estos se utilizaron principalmente para formar el muro perimetral de un edificio de oficinas y talleres.

Todavía a mitad de camino entre la reutilización y el reciclaje, existe también una técnica histórica que utilizaba fragmentos de menor escala en lo que suele denominarse opus signinum o cocciopesto, un mortero con propiedades impermeables, dispuesto en varias capas, resultante de una mezcla de agua, cal y ladrillos o tejas de arcilla triturados, y que podría asimilarse a nuestro terrazo moderno (ver una publicación sobre este tema de Véronique Vassal en el Journal of Mosaic Research). Aunque los especialistas no siempre están de acuerdo en los términos exactos para designar tales materiales, simplemente notemos que existen aplicaciones modernas que integran restos de ladrillos de terracota (ver un artículo en francés sobre el tema en la página web Bobi réemploi). Asimismo, los franceses del Atelier NA, realizaron talleres para crear hormigón a partir de escombros reutilizados. Los franceses de Ciguë, también investigan en esta dirección, pero sobre un hormigón de yeso que prescinde del cemento e incorpora escombros reutilizados. Su trabajo dio como resultado una exposición en el Pavillon de l’Arsenal este año, así como un estudio disponible aquí. La diseñadora e investigadora Anna Saint Pierre también está experimentando con la integración de diversos residuos de demoliciones y, incluso, creando terrazo (ver un artículo de la revista Metropolis sobre este tema). Los alemanes de TFOB (They Feed Of Buildings) trabajan a su vez en este sentido a través de su proyecto Urban Terrazzo y los ingleses de Apt han colaborado con Huguet, una fábrica con sede en Mallorca, para integrar ladrillos rotos en un terrazo. Recordamos además, los experimentos de Assemble y del Granby Workshop que incorporaron estos desechos en sus objetos moldeados. Una vez más resulta difícil nombrar con precisión los materiales obtenidos, granito, terrazo, mortero u hormigón, porque las materias utilizadas, su granulometría así como las técnicas implementadas suelen ser diferentes. Lo importante sigue siendo imaginar nuevas soluciones al problema de los residuos de la construcción, y del ladrillo en particular, en lo que a este artículo se refiere.

Bricks

Adreiluak. Ladrillos. Briques. Bricks. El ladrillo es sin duda uno de los materiales de construcción más comunes. Aunque sigue siendo minoritaria, la reutilización de los ladrillos macizos de barro arcilloso cocido, gana visibilidad en algunos países. Ya hemos comentado en este blog varios proyectos que van en esta dirección, pero son muchos más. ¡He aquí un panorama no exhaustivo de algunos agentes de la reutilización de ladrillos macizos de terracota!

En primer lugar, una vez identificado un stock y para reutilizarlo ladrillo a ladrillo, es necesario limpiar manual o mecánicamente los restos de mortero. Ya os hemos hablado del sistema mecánico automatizado de la empresa danesa Gamle Mursten, y después desarrollado dentro del proyecto europeo REBRICK. Además de este avance técnico, el proveedor de ladrillos reutilizados, que ya cuenta con una declaración ambiental para sus productos, también ha puesto en marcha un procedimiento para obtener el marcado CE para determinados tipos de ladrillos habituales en el mercado danés. Este marcado, así como las características bien establecidas de aquellos ladrillos, podrían ser una manera de facilitar su integración en proyectos actuales.

Los ladrillos suministrados por la empresa Gamle Mursten se incorporan, por ejemplo, a las paredes de una villa diseñada por Wienberg Architects. En una escala mayor, 400 000 ladrillos provenientes sobre todo de un antiguo hospital, y limpiados por la misma empresa, se utilizaron en la Escuela Frederiksbjerg en Aarhus, Dinamarca (Henning Larsen Architects). Los arquitectos repiten el proceso en varios proyectos residenciales, incluidos Jacobsen Hus y Havnebryggen en Copenhague. En estos proyectos, la importancia de los proveedores es primordial. Así, en el momento de escribir estas líneas, la página web Opalis identifica en Francia, Bélgica y Holanda más de 70 proveedores especializados en ladrillos reutilizados y la página web de Salvo reproduce más de 300 anuncios en el Reino Unido de lotes de ladrillos de segunda mano, principalmente de terracota. Algunos de estos proveedores también proponen placas caravista hechas con ladrillos reutilizados cortados longitudinalmente. Sin embargo, solo presentaremos aquí casos de reutilización de ladrillos enteros.

La página web Opalis también reúne ejemplos de proyectos realizados en Bélgica, utilizando ladrillos reutilizados, la mayoría de las veces como revestimiento. Entre estos, además de varios proyectos de transformación y de rehabilitación, mencionemos la casa Vignette en Auderghem (Karbon’ architecture & urbanisme), con sus 3000 ladrillos reutilizados y su fachada con celosía de ladrillos, el ayuntamiento de Lo-Reninge (noAarchitecten) y sus 205 m² de ladrillos reutilizados, así como una casa-taller en Mariakerke (Raamwerk y Van Gelder Tilleman architecten). Ya os hemos hablado aquí de otros de estos proyectos como el Chiro de Itterbeek (Rotor), el Museo de Folklore de Mouscron (V+ y Simon Boudvin) así como la casa dnA (BLAF architecten) donde los ladrillos son reutilizados en muros de carga (y de donde proviene la foto de arriba). Podríamos añadir otros proyectos, que se pueden encontrar en francés en una publicación de la Federación Belga del Ladrillo, como el proyecto de vivienda Vandergoten en Laeken (R²D² Architecture) y sus más de 2000 m² de ladrillos reutilizados in situ tras el derribo de un antiguo almacén.

Otros países europeos también destacan en la reutilización de ladrillos. Así, en Reino Unido, hablamos de los proyectos londinenses de la Step House (Bureau de Change) y de la Love Walk House (Vine Architecture Studio), y su reutilización de ladrillos in situ para construir las ampliaciones de estos dos edificios. Además de la utilización de ladrillos de segunda mano en el proyecto The Parchment Works (Will Gamble Architects) en Gretton, o la ampliación londinense del Lexi Cinema (RISE Design Studio). En Alemania (Ravensburg), el Kunstmuseum Ravensburg (Lederer Ragnarsdóttir Oei) realiza una reutilización particularmente interesante de ladrillos provenientes de un antiguo monasterio, en la fachada y en las bóvedas que forman el techo del museo (ver sobre este tema un artículo en la revista Arquitectura Viva). En Polonia (Poznań), se reutilizan los ladrillos de un antiguo granero en la fachada de una villa de Wrzeszcz Architekci (ver un artículo sobre este tema en Archdaily).

Siendo estos algunos de los ejemplos de proyectos europeos, en países donde los stocks de ladrillos macizos de barro cocido son relativamente grandes, les hablamos también (aquí y aquí) de muchos ejemplos de reutilización de ladrillos en Paraguay, otro país para el cual es un material tradicional. Podríamos mencionar el proyecto Yvapovo (Laboratorio de Arquitectura), la Casa Esmeraldina o el Centro de Rehabilitación Infantil de la Teletón (Gabinete de arquitectura), la Casa Ana (Mínimo Común Arquitectura), la Casa Ilona y la Vivienda Wf (Grupo Culata Jovái), el proyecto Cerro Corá 2373 (Grupo Culata Jovái y Arquitectava) o la Casa/Taller Las Mercedes (Lukas Fúster). Sumamos a estos proyectos el de la Capela Ingá-mirim (messina | rivas) construida en Brasil.


Más información sobre los ladrillos reutilizados ha sido publicada por Rotor dentro del proyecto europeo FCRBE. La ficha sobre estos materiales se puede descargar aquí. Otras informaciones complementarias en la propia página web Opalis. Se puede ver también una publicación sobre el final de la vida útil de los ladrillos publicada en el Reino Unido por The Brick Development Association y disponible aquí. Así como la publicación de la Federación Belga del Ladrillo.

Reuse at school

Los proyectos belgas BRIC y MØDÜLL, de los que os hemos hablado aquí, combinan reutilización y formación, y están dirigidos principalmente a aprendices de los oficios técnicos de la construcción. Otros proyectos están más dirigidos a estudiantes de ingeniería o estudiantes de escuelas de arte y arquitectura. A continuación, encontrarán una lista no exhaustiva de proyectos con objetivos a veces diversos, pero que tienen en común una forma de experimentar con la reutilización:

  • La Brighton Waste House es un edificio compuesto en un 85% de residuos de la construcción. Alojado en un terreno de la University of Brighton (Reino Unido), los estudiantes lo usan a diario. Más de 300 estudiantes de arquitectura y diseño, así como aprendices en los oficios de la construcción participaron en su construcción, entre 2013 y 2014, bajo la dirección, entre otros, del arquitecto Duncan Baker-Brown. Este último también participó en la School of Re-construction que tuvo lugar como parte del proyecto europeo FCRBE y también es autor de “The Re-Use Atlas: A Designer’s Guide Towards a Circular Economy”.
  • Rural Studio es un programa de “concepción-realización” de la School of Architecture, Planning and Landscape Architecture of Auburn University (Alabama, EE. UU.) cuyo objetivo es sensibilizar a sus estudiantes sobre el contexto social de los proyectos de arquitectura, al tiempo que proporciona edificios para los más vulnerables. Más de 200 proyectos que involucran a aproximadamente un millar de estudiantes dando un lugar privilegiado a los materiales locales y económicos, incluidos muchos materiales reutilizados.
  • El espacio expositivo RAKE (RAKE Visningsrom) de Trondheim (Noruega) es el resultado de un taller realizado por y para estudiantes de las escuelas de arte y arquitectura de Trondheim, Oslo y Bergen, y que data de 2011. El pabellón, trasladado en 2014, pone de relieve la reutilización de los materiales, como en el caso de la envolvente exterior formada por ventanas reutilizadas. Sobre este tema, ver un artículo disponible en ArchDaily.
  • Los arquitectos noruegos de TYIN Tegnestue, que ya acompañaban el proceso de construcción del espacio expositivo RAKE, tenían la costumbre de involucrar a muchos estudiantes de arquitectura en sus proyectos integrando materiales locales y reutilizados. Asimismo, se llevaron a cabo numerosos proyectos en colaboración con las comunidades locales, particularmente en Asia, pero también en Europa. Por ejemplo, el proyecto Porto Marghera, realizado en Venecia en 2013 por alumnos de la Università Iuav di Venezia, consistía en un conjunto de estructuras hechas con madera reutilizada, proveniente del pabellón canadiense de la Bienal de Arquitectura del año anterior. Los estudiantes del Tecnológico de Monterrey, Puebla (México) y de la NTNU, Norges teknisk-naturvitenskapelige universitet (Noruega) participaron por su parte en el desarrollo de un pabellón de madera completamente reversible (Lyset paa Lista), en Lista (Noruega) en 2013.
  • El arquitecto sevillano Santiago Cirugeda, a través del estudio de arquitectura Recetas Urbanas, promueve la autoconstrucción, la autogestión y también la experimentación en una lógica de participación y apropiación ciudadana. Uno de sus temas favoritos es la reutilización de los materiales y en sus proyectos han participado muchos estudiantes. El espacio Aula Abierta se construyó en 2004 a partir de materiales reutilizados por estudiantes de la Universidad de Granada (Facultad de Bellas Artes). Fue posteriormente desmontado y reconstruido en Sevilla en 2012. En 2016 se inauguró la ampliación de la Escuela Superior de Diseño de Madrid llevada a cabo por y para los estudiantes y sus profesores. El proyecto bautizado La Escuela Crece puede presumir de hacer uso de un 85% de materiales reutilizados.
  • El festival Bellastock creado en Francia hace más de 15 años por la cooperativa de arquitectura del mismo nombre, propone cada año la creación de una ciudad efímera experimental a escala 1:1 a estudiantes principalmente de escuelas de arte o arquitectura. Los experimentos están relacionados, entre otras cosas, con la reutilización de los materiales. El festival se exportó al extranjero y llegó a Madrid, en 2012, 2013 y 2014, liderado por el colectivo Madstock.
  • En Francia, en el marco del proyecto educativo Pôle 21 y de su docencia en la École Nationale Supérieure d’Architecture (ENSA) Marseille, Jean-Marc Huygen, también autor de libro “La poubelle et l’architecte – Vers le réemploi des matériaux” sobre reutilización y al origen del proyecto para una red europea de reutilización lanzado en 2009, participa en experimentos que implican materiales sostenibles o reutilizados. Estudiantes de la ENSA Marseille y de la Université Grenoble Alpes (UGA) y luego de la ENSA Grenoble practican la recolección de materiales y la autoconstrucción en el pueblo de Barjols, o más recientemente en los pueblos de Correns o de Eurre. Para obtener más información, en francés, consultar la obra colectiva “Pôle 21 – 2 ans de réemploi à Barjols”, así como un artículo en la página web de la UGA. Anteriormente, de 2010 a 2012, siempre según la misma lógica, Jean-Marc Huygen acompañado de numerosos estudiantes, ya había participado en los experimentos llevados a cabo en una antigua manufactura de tabaco, la Friche la Belle de Mai (Marsella). Más información sobre este tema en la web matieras.eu.
  • Como parte de una iniciación a la reutilización en la construcción para estudiantes de arquitectura e ingeniería (UGA y ENSA Grenoble), supervisada por la agencia NA architecture (Francia), se realizaron y expusieron en Grenoble (Francia) dos prototipos de marquesinas para bicicletas.
  • Como parte de su enseñanza en la ENSA Paris-Belleville y en la ENSA Bretagne, el arquitecto francés Cyrille Hanappe (AIR Architectures y Actes et Cités) lleva a sus estudiantes a trabajar con habitantes en situaciones precarias, haciendo uso de la reutilización. Participaron, por ejemplo, en el diseño de una cocina colectiva para los habitantes de un barrio de chabolas (reutilización de puertas y ventanas), así como en el de un lavadero y de una sala comunitaria (reutilización de madera de cajas de mudanza, letreros, ventanas).
  • El Atelier Na (Francia), que lleva a cabo experimentos relacionados con la reutilización, tomo parte en escuelas de verano, seminarios o obras participativas, realizo también dos módulos a partir de materiales reutilizados en colaboración con estudiantes del Institut National des Sciences Appliquées (INSA) de Estrasburgo (Francia).
  • El colectivo de arquitectos raumlaborberlin (Alemania), especializado en proyectos participativos con materiales considerados como residuos, organizó un taller en 2011, en el que participaron estudiantes de toda Italia, para construir la Officina Roma, una villa efímera formada por botellas, puertas de coche y bidones de gasolina, entre otras cosas. El proyecto se realizó en el marco de la exposición “Re-Cycle: Strategies for Architecture, City and Planet” propuesta por el MAXXI (Museo nazionale delle arti del XXI secolo) en Roma en 2012. En 2018, en Berlín, el colectivo construyó con numerosos estudiantes la Floating University, un lugar de estudio e investigación que desde entonces se ha convertido en una asociación. Sobre la Officina Roma, ver este artículo de Designboom y sobre la Floating University, este otro artículo de ArchDaily.
  • En el marco del German National Garden Show (BUGA) en Heilbronn (Alemania) en 2019, estudiantes del Karlsruher Institut für Technologie (KIT) participaron junto a profesores en la creación del Mehr.WERT.Garten (Added.VALUE.Garden) y del Mehr.WERT.Pavilion. El pabellón y su entorno están compuestos principalmente por materiales reutilizados o reciclados, como el metal reutilizado que compone la estructura o el vidrio con el que está realizada la envolvente.
  • El taller Ephemeral Permanence 1:1, realizado en 2022 en el marco de la quinta International Conference on Structures and Architecture, en Aalborg (Dinamarca), permitió a estudiantes de diferentes universidades experimentar una construcción circular. La reutilización de materiales (columnas metálicas, vigas y paneles de madera, bloques de hormigón, ladrillos, tejas) y el diseño de un pequeño pabellón totalmente desmontable (uso de mordazas metálicas y de cuerdas elásticas para el montaje) fueron parte de este experimento cuyos supervisores también procedían de diferentes universidades (Aalborg University, ETH Zürich y University of Antwerp). He aquí un artículo sobre este tema en ArchDaily.
  • Recordamos también la participación de los alumnos de la ZHAW (Fachhochschule de Zurich en Winterthur, Suiza) en el trabajo de los arquitectos del Baubüro in situ.