Loggia Baseliana

El proyecto Loggia Baseliana fue construido dentro de la primera Architekturwoche Basel (AWB) en 2022, la bienal de arquitectura de la ciudad de Basilea en Suiza. La oficina de arquitectura y diseño isla, con sede en Mallorca y fundada por Marta Colón de Carvajal y Juan Palencia, es la autora de este pabellón que pretendía ser tanto un paseo urbano cubierto como un lugar de encuentro para acoger algunos de los eventos de la bienal. Además, fue un demostrador de arquitectura circular, ya que se realizó completamente con materiales de reutilización.

Los arquitectos tuvieron acceso a un catálogo realizado en colaboración con los expertos en reutilización de Zirkular, que recogía un conjunto de materiales procedentes de obras de rehabilitación o demoliciones de la región de Basilea. Se les confió la tarea de aprovechar este catálogo para la realización del pabellón. Esta limitación particular obligó a los arquitectos a trabajar de manera diferente, a utilizar un stock predefinido de materiales para reutilizar. El aspecto definitivo de la construcción efímera está, por tanto, en gran medida ligado a los materiales descubiertos por los autores del catálogo, tan variados como chapas o rejillas metálicas, puertas o ventanas, elementos de madera, losas de piedra, hormigón o incluso tubos de cartón.

El pabellón creado por isla, alineado a lo largo de sus 50m a las vías de tren de una antigua zona industrial, se dividió en cinco unidades, cada una de las cuales recurrió a diferentes materiales y soluciones constructivas. Las estructuras sucesivas hechas de diferentes tipos de madera, tubos de cartón o perfiles metálicos, se acompañaron de techos hechos de chapa metálica. El conjunto estaba formado por un suelo y un largo banco de madera, éste último constituido también por tubos o rejillas de acero.

Este demostrador de las posibilidades que ofrece la reutilización, llevó a los arquitectos de isla a presentar su trabajo en el pabellón español de la Bienal de Arquitectura de Venecia 2025, que cuestionaba el uso de recursos locales y de baja huella de carbono, dos características que poseen, en este caso, los materiales procedentes de la reutilización.